El número 3 de la Via Laietana es desde 2009 un hotel, pero fue el primer edificio construido en esta avenida cuando se abrió paso desde el Eixample hasta el puerto a principios del siglo XX. Se erigió para albergar el Banco Hispano Colonial, una entidad crediticia que se encargó de financiar esta operación de reforma urbanística y que mostraba las iniciales BHC en la fachada, unas letras que se mantienen porque han sido aprovechadas por el actual Barcelona Hotel Colonial.
La entidad nació en Barcelona en 1876 con el objetivo de financiar las posesiones coloniales en Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Se estrenó asumiendo el coste de una expedición militar para sofocar una revuelta en territorio cubano.
Tras la pérdida de las colonias en 1898, el banco cambió su misión fundacional por la financiación de obras públicas. La más emblemática fue la apertura a través de la ciudad histórica de la Via Laietana, una gran operación iniciada en 1907 conocida como la Reforma. Como que el Ayuntamiento no tenía presupuesto para acometer un proyecto de tal envergadura y la burguesía era la gran impulsora, se decidió privatizar su gestión a través del Hispano Colonial. Fue la primera gran operación de colaboración público-privada de Barcelona.

El edificio es obra del arquitecto Enric Sagnier. Su construcción finalizó en 1913 y fue el inició de la operación inmobiliaria de sedes corporativas de empresas e instituciones a lo largo de la vía para convertirla en un gran eje financiero y económico.
Sagnier aplicó los entonces modelos constructivos más modernos, como la eliminación de los muros de carga, lo que le permitió abrir grandes ventanales en la fachada, presidida por tres torres almenadas en los extremos y en la esquina con la calle Àngel Baixeras, en la que estableció la entrada principal.
Con el paso de las décadas, el BHC fue pasando a manos del Banco Central, que lo acabó engullendo en 1942. Fue en 2009 cuando se adaptó el inmueble a un uso muy distinto al inicial. Así fue como un edificio pensado para albergar oficinas se ha reciclado en un hotel que ha intentado mantener la majestuosidad que le imprimió Sagnier.
En esta transformación, destaca el aprovechamiento de las siglas BHC del viejo banco, resaltadas en relieve en la fachada, al uso del hotel, que ha adaptado su nombre, Barcelona Hotel Colonial, para mantenerlas.



