La guerra del taxi afronta su tercio más cruento, violento y desesperado. Esta semana arranca en el Parlament el trámite de la proposición de la nueva ley del transporte de viajeros en vehículos de hasta nueve plazas, de la última ley del taxi de Catalunya, de la también conocida como la ley de Tito . Se trata de la norma llamada a barrer del área metropolitana a la principal competencia del taxi, a los coches de alquiler con conductor también conocidos como VTC que captan a sus clientes con las aplicaciones de Uber, Bolt, Cabify… Y la verdad es que la solidez de esta controvertida regulación está desatando muchos debates.
Un informe jurídico de la fundació Bosch i Gimpera de la Universitat de Barcelona firmado por los doctores Esteve Pardo y Marc Tarrés y encargado por la patronal de los VTC da a entender que esta norma, si se aprueba como está planteada, tendrá los años contados, contravendrá el derecho europeo, abrirá un conflicto que puede salirle muy caro a la Generalitat. Las espadas ya están en alto. Y no solo las levantaron los propietarios de las licencias VTC y sus chóferes, también lo hicieron muchos restauradores, comerciantes y otros empresarios preocupados ante este analógico viaje de Barcelona a los años noventa anteriores a los smartphones. ¿También recuperaremos el fax?
La aprobación de esta norma desatará reclamaciones multimillonarias contra la Generalitat
Presumiblemente la aprobación de esta ley desencadenará una sucesión de eres en las flotas de coches de alquiler con conductor. Esta patronal estima que desaparecerán 4.000 empleos. Luego estos empresarios y muchos autónomos plantearán a la Generalitat unas reclamaciones patrimoniales multimillonarias. El sector calcula que pedirá unos 80 millones de euros. Además, los propietarios de las licencias intentarán tumbar la nueva ley en los tribunales. El Tribunal Justicia de la Unión Europea (TJUE) acabará pronunciándose sobre esta cuestión en como mucho un lustro. Y su jurisprudencia ya cuestiona la ley de Tito .
Aquí no se trata de dudar de las bondades de las decisiones políticas, sino de evaluar su viabilidad. Asistimos a otro capítulo del empeño de las administraciones catalanas en proteger al taxi de la competencia de los VTC, un empeño impulsado por un gremio amarillo y negro muy combativo resuelto a proteger su modo de vida, un empeño que estos años se tropezó una y otra vez con los tribunales. La sentencia del TJUE del 2023 no hizo otra cosa que arramblar con buena parte de las limitaciones impuestas a los VTC. El informe de la Fundació Bosch i Gimpera da a entender que la nueva normativa aún en ciernes correrá la misma suerte. El Govern y muchos taxistas, sin embargo, argumentan que la defensa del bien común que sustenta la norma también la legitima. Próximamente saltarán más chispas.
El tribunal de la UE ya se manifestó en contra de las restricciones en el área metropolitana
El problema, según Pardo y Tarrés, es que la regulación propuesta se basa en unas disposiciones que el TJUE ya declaró contrarias al derecho europeo, unas disposiciones que instauran un monopolio del taxi con la imposición de unas restricciones injustificadas que relega a los VTC a operar solo donde el taxi no cubra la demanda. “Esta proposición –dice el informe– se esfuerza en marcar diferencias artificiosas entre taxi y VTC para llegar a la que pretende hacer su clave de bóveda: el taxi sería un servicio de interés económico general, el VTC no. Una diferencia también ficticia con la que se justifica la protección del taxi”. Porque el TJUE ya dictó que “nada manifiesta que los taxis de Barcelona se encarguen de un servicio de interés económico general, ni que la ausencia de restricción a los VTC fuera a impedir el cumplimiento de una misión de servicio público confiada al taxi”.
Este es el último pelotazo adelante de la Generalitat. En el 2018 el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) dictó un cupo de 30 taxis por cada VTC y un tiempo de precontratación de este servicio de una hora. La empresa Prestige & Limusines recurrió este reglamento y el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) lo suspendió cautelarmente. Los taxistas respondieron tomando la Gran Via. Con el decreto Ábalos el Gobierno central pasó las competencias a las autonomías. Los taxistas amenazaron el Mobile y la Generalitat decretó nuevas restricciones a los VTC luego cuestionadas por el TSJC y el Tribunal Constitucional (TC). En el 2022, la Generalitat aprobó el conocido como el decreTito , con cupos, tiempo de precontratación y otras condiciones para que los VTC operen en el área metropolitana, como una longitud mínima del coche de 4,90 metros. En el 2023 el recurso de Prestige & Limusine dio pie a la sentencia del TJUE a un paso de devolvernos a la casilla de salida 10 años después.
El regreso de Tito, el líder del taxi
“Todo el mundo va a apoyar la nueva ley”
Alberto Álvarez, alias Tito, está de nuevo en Barcelona. El fundador de Élite Taxi regresó de Venezuela hace pocos días, y tiene previsto reaparecer ante el gran público hoy mismo, este lunes, en una rueda de prensa en un hotel de Joan Gaspar a fin de desvelar los entresijos de la controvertida nueva ley del taxi, de la última ley del transporte de viajeros en vehículos de hasta nueve plazas de la Generalitat. “En cuanto la explique bien –viene diciendo–, nadie podrá ponerse en contra. Todo el mundo se va a quedar con la boca abierta, todo el mundo la apoyará. Vengo al 300%, dispuesto a darlo todo, a rematar la faena de los últimos trece años, a asegurarme de que esta ley se aprueba tal y como está planteada en estos momentos”. Al parecer Tito ya contactó de nuevo con unos cuantos representantes de los grupos del Parlament. “Las reuniones de estos días fueron muy productivas y constataron que todas las posiciones se mantienen firmes e inamovibles”.
Sí, los acontecimientos se están precipitando. Todo apunta a que este miércoles los grupos del Parlament rechazarán la emienda a la totalidad interpuesta por Vox. De este modo arrancará la tramitación de la proposición de ley presentada el año pasado por los grupos de PSC, Junts, ERC, Comuns y la CUP que barrerá del área metropolitana los vehículos VTC que suelen trabajar con las aplicaciones más conocidas. Lo más probable es que la aprobación definitiva tenga lugar pasado el verano, quizás a finales de año. Todo depende en buena medida de la cantidad de enmiendas que presenten las formaciones, un número que dependerá de la voluntad de los grupos de matizar la propuesta inicial. Estos días no pocos sectores tratan de convencerlos de que rebajen las restricciones previstas a los VTC.
Pero Tito no está dispuesto a que el debate se demore y acabe descafeinando una norma también conocida como la ley de Tito Su principal objetivo es garantizar la protección del taxi. Además, el de Élite Taxi planea casarse este mes de agosto en una isla del Caribe llamada Margarita. Quiere que la nueva ley sea aprobada este junio. Ya explicó en estas páginas que quiere instalarse al otro lado del charco de manera definitiva una vez la nueva norma entre en vigor y se desarrolle. Tito esta dispuesto a retrasar su mudanza al menos durante un año. De ahí sus últimas interpelaciones a los diferentes grupos del Parlament

Nacido en Salamanca en 1974. Licenciado en Sociología por la Universidad de Granada. Máster en Periodismo Les Hueras de la Universitat de Barcelona. Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 por su obra Mudanzas . Desde el año 2000 escribe reportajes en La Vanguardia , en su mayor parte sobre el ámbito local.



