‘En la mesura de l’impossible’
(★★★★✩)
Autoría: Tiago Rodrigues.
Dirección: Cristina Genebat.
Interpretación: Joan Amargós, Màrcia Cisteró, Andrew Tarbet, Elena Tarrats, Mar Orfila
Teatre La Biblioteca, 1/III/2026
Es imposible adentrarse en En la mesura de l’imposssible sin mirar de reojo Dones valentes (Espai Lliure), porque las dos tienen un defecto de entrada que resuelven de maneras distintas. Las dos hablan de lugares del mundo donde hay guerra y/o represión, sangre vertida y gente que sufre, flirteando con el teatro documental. Y en ninguna de las dos tenemos en escena a los auténticos protagonistas de la historia, sino actores y actrices que los representan (el defecto).
La primera trata el tema desde el lado de los trabajadores humanitarios a raíz de una exhaustiva investigación de Tiago Rodrigues al respecto. La segunda es una dramaturgia de Aina Tur a partir del libro de Txell Feixas sobre nueve mujeres de Próximo Oriente que sufren en carne propia los conflictos más crueles de nuestro tiempo.
La mirada
La obra de Rodrigues tiene a su favor que los actores y las actrices son como su público, occidentales que se miran el mundo con estupefacción
La obra de Rodrigues que ha dirigido Cristina Genebat, su debut, tiene a su favor que los actores y las actrices son como su público, occidentales que se miran el mundo con estupefacción, pero que, a diferencia de la mayoría de espectadores, deciden arremangarse e ir a hacer lo que puedan. La de Feixas/Tur arrastra el defecto inicial hasta las últimas consecuencias: tener en el escenario suplantadores que hacen muy difícil dotar de verosimilitud el montaje, con el añadido de una puesta en escena que evita el cariz siempre inmersivo de una platea a tres bandas.
Genebat, en cambio, toma con osadía la profundidad que le permite el antiguo refectorio de la Biblioteca de Catalunya y el uso del vídeo y de la música en directo (a cargo de Mar Orfila) para ponernos enseguida en situación: En la mesura de l’imposssible es la obra de una obra en construcción, en la que cuatro trabajadores humanitarios son citados por una compañía de teatro que quiere montar un espectáculo a partir de sus testigos.
El montaje original del mismo Rodrigues (visto en Temporada Alta hace unos años), donde cada intérprete hablaba en su lengua, lastra el de Genebat. Puede resultar gracioso escuchar qué bien hablan inglés, portugués y francés, respectivamente, Andrew Tarbet, Elena Tarrats y Joan Amargós. Pero nada más. ¿Era necesario? Quizá no. No obstante, su trabajo es soberbio, con una teatralidad muy naturalista que rehúye, con éxito, el teatro.
Lo mejor de la función es cómo Rodrigues usa una especie de lenguaje en clave para referirse a los lugares donde trabajan sus personajes. El dramaturgo portugués divide el mundo en dos: el posible y el imposible, allí donde hay paz y allí donde hay conflicto. La fórmula homogeneíza el dolor y hace que podamos mirar esta historia sin épica (“no somos héroes”, repiten los personajes) como un fracaso absoluto de nuestra especie, incapaz de acabar con la devastación y con el único recurso de enviar a los lugares más desolados del planeta a personas que aún buscan saber cuál es el sentido de su trabajo.



