
Barcelona
La División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d’Esquadra ha desarticulado una organización criminal internacional dedicada principalmente al tráfico de drogas a gran escala, con envíos periódicos de sustancias ocultas entre mercancía legal desde Catalunya hacia Italia.

La explotación de la investigación concluyó con diez detenidos de entre 25 y 46 años y la incautación de drogas y 140.000 euros en efectivo, en los nueve registros practicados el pasado 3 de marzo en Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat.
En el operativo participaron 150 efectivos de los Mossos d’Esquadra, y ejecutaron órdenes judiciales de entrada y registro en tres inmuebles de Barcelona y seis de L’Hospitalet de Llobregat.
Los detenidos pasaron el 5 de marzo pasaron a disposición judicial ante el tribunal de instancia de Cornellà número 1, autoridad judicial que, con el apoyo de la sección territorial de la Fiscalía de L’Hospitalet de Llobregat-Cornellà, ha tutelado la investigación, que continúa abierta y no descarta nuevas detenciones.
La investigación se inició el 7 de febrero de 2025 en Cornellà de Llobregat, a raíz de una actuación de la Guardia Urbana local, que detectó una presunta transacción de sustancias estupefacientes entre un camionero y el conductor de un vehículo. Como resultado de las comprobaciones realizadas, se intervino el turismo en el que se transportaban tres mochilas con 70 kilos de cocaína.
La organización enviaba grandes cantidades de droga desde Montcada o Reixac oculta en cajas de pollos o fruta
A partir de esos hechos, la DIC asumió una compleja investigación que permitió corroborar el arraigo de una organización criminal en la ciudad de Barcelona, desde donde se adquirían sustancias estupefacientes, se organizaban los transportes y se coordinaba toda la operativa necesaria para transferir la droga y ocultarla entre mercancía legal, con Italia como destino final, ya fuera mediante camiones o por vía marítima en ferris que salían del puerto de Barcelona.
El presunto jefe de la organización criminal, estrechamente relacionado con la Camorra —la mafia napolitana—, junto con su pareja, disponía de un inmueble de lujo en el barrio de Diagonal Mar, desde donde dirigía el operativo para coordinar los transportes de droga hacia Italia. El carácter itinerante del principal investigado, que viajaba frecuentemente fuera del territorio español, dificultó el avance de las pesquisas policiales.
El jefe de la trama, vinculado a la mafia napolitana, dirigía el operativo con su parejo desde un inmueble de lujo
Esta persona se encargaba de contactar y reunirse con los presuntos proveedores de las sustancias estupefacientes y, una vez acordada la entrega, hacía que otro miembro de la red viajara desde Nápoles pocos días u horas antes para recibir la mercancía ilegal en un punto previamente acordado. Si las cantidades eran elevadas, las transacciones se realizaban en una nave de Montcada i Reixac, donde ocultaban la droga entre carga legal, muy a menudo fruta y pollos.



