Los datos surgen del informe “Índice de disponibilidad de datos educativos: acceso a la información en países de América Latina”.
Según los autores, contar con sistemas de información educativa sólidos y accesibles es clave para mejorar las políticas públicas. Los mismos señalan que la disponibilidad de datos no solo permite orientar las decisiones gubernamentales, sino que también es valiosa para las escuelas, familias, investigadores y la sociedad civil en su conjunto.
El índice compara el nivel de desarrollo y apertura de los sistemas de información educativa en once países de América Latina a partir de tres tipos de datos – que denominan componentes para el análisis-: relevamientos escolares, evaluaciones nacionales de aprendizaje y registros nominales (individuales) de ausentismo estudiantil.
El país obtiene un puntaje de 0,67, en una escala que va de 0 a 1, por detrás de Chile (0,95) y Uruguay (0,72), pero por encima de Brasil (0,60) y de otros siete países analizados en la región.
Educación

Descomposición del índice de disponibilidad de datos educativos por dimensión de análisis, por países seleccionados de América Latina. Argentinos por la Educación
«El informe llama la atención sobre un tema crucial para el desarrollo de políticas educativas basadas en evidencia en América Latina: la disponibilidad de datos clave sobre resultados de los sistemas educativos tales como acceso, aprendizajes, y ausentismo estudiantil”, resaltó Analía Jaimovich, Directora de Estudios y Asistencia Técnica en SUMMA. Para la experta, el trabajo destaca también en el sentido de avanzar en la importancia de la granularidad de los datos.
“Por ejemplo, la disponibilidad de datos nominales de ausentismo y matrícula estudiantil permite hacer un seguimiento detallado de sus trayectorias educativas, información sin la cual es complejo el diseño de políticas y estrategias destinadas a protegerlas. El sistema de protección de trayectorias educativas recientemente desarrollado en Chile, por ejemplo, avanza en esa línea y no hubiera sido posible desarrollarlo si no existieran datos nominales”, agregó.
Por qué se destaca Argentina
Según expresa el abordaje, Argentina se posiciona por la disponibilidad de datos de relevamientos escolares que contemplan aspectos como matrícula, cargos y establecimientos. Es en ese plano que alcanza uno de los puntajes más altos de la región (0,84).
La principal fortaleza argentina se vincula con la amplitud de la cobertura de la información que produce el sistema educativo. Sin embargo, el informe advierte que el principal desafío está en la transparencia, especialmente en comparación con Chile.
Es que según explica, la evaluación contempla entrecruzar los tres componentes antes mencionados con tres dimensiones para confeccionar el índice: cobertura, frecuencia de actualización y transparencia en la publicación de la información. La fórmula utiliza una escala que va de 0 (ausencia total de información) a 1 (máximo nivel de apertura). En definitiva, el índice es un promedio de nueve variables (las tres dimensiones cruzadas con los tres componentes).
De todas formas, según concluyó el análisis, el país muestra un desempeño equilibrado: 0,72 en cobertura, 0,64 en frecuencia y 0,64 en transparencia.
Una deuda que Mendoza ya saldó: datos sobre ausentismo
Por otra parte, los investigadores advierten que Argentina tiene deudas pendientes, como la consolidación de un sistema nominal que permita contar con datos sobre ausentismo estudiantil y la implementación de un plan de evaluación con pruebas censales anuales. En ese sentido remarcan que fortalecer estos aspectos permitiría producir mejor evidencia para la toma de decisiones en materia de política educativa.
Argentina obtiene valores más moderados en evaluaciones estandarizadas (0,67) y en datos nominales sobre ausentismo (0,49). De todas formas también reconocen que esa información abierta al público no es habitual y Argentina es uno de los países que cuentan con ella, junto con Brasil, Chile y Uruguay.
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Descomposición del índice de disponibilidad de datos educativos (IDDE) por componente, por países seleccionados de América Latina. Argentinos por la Educación
Justamente Mendoza, es una provincia que en ese sentido ha avanzado hace unos años, a través de la implementación de lo que originalmente era el sistema GEM y ahora se denomina GEI. Allí se consigna la información personalizada de la asistencia de los alumnos, disponible para las instituciones, el sistema, los padres y ellos mismos. Pero además en este sistema decanta otra información sobre el desempeño del alumno, que nutre acciones direccionadas a su acompañamiento así como también estrategias macro.
La disponibilidad de datos en Mendoza
De hecho, en el GEI se alojan los resultados de cada alumno en cuanto a su desempeño, por ejemplo en el Censo de Fluidez Lectora o de Matemática y recientemente, la información disponible en ese universo, comenzó a nutrir herramientas de inteligencia artificial para determinar qué alumnos presentan dificultades para generar estrategias de acompañamiento.
En definitiva, allí queda plasmado lo esencial de su trayectoria académica. Una ley sancionada en diciembre de 2022 en la Legislatura local, implementó el Plan Estratégico de Alfabetización de la Provincia de Mendoza (PEAM). La pata fuerte de la estructura es el sistema GEI, en el que el gobierno escolar tiene alrededor de 1.600.000 personas registradas en su base de datos, entre alumnos, padres, docentes y personal del área.
Allí, entre otras cosas, se reúne información de las escuelas, las autoridades, la infraestructura tecnológica y edilicia (básica), el equipamiento, la conectividad, cursos y divisiones.
En cuanto a las evaluaciones censales, la provincia dispone de las dos muestras antes señaladas, la de Matemática de reciente aplicación. A nivel nacional se implementan las pruebas Aprender, pero dirigidas a determinados años.
Disparidades y limitantes en Argentina
Como suele suceder en diversos aspectos, se desnudan siempre disparidades, tanto a nivel regional como al interior del territorio nacional.
En la región, Chile (con un indicador de 0,95) lidera el índice, con altos niveles de cobertura y apertura de datos: la brecha de 0,3 puntos con respecto a Argentina (0,67) implica que Chile tiene un sistema de información educativo un 42% mejor que el argentino. Uruguay (0,72) se ubica en un segundo escalón.
Detrás de Argentina aparecen Brasil (0,60), Ecuador (0,57), Colombia (0,55) y Perú (0,51). Luego figuran Paraguay (0,19), Bolivia (0,18) y México (0,09) que presentan los niveles más bajos de disponibilidad de información educativa. Venezuela, en tanto, no cuenta con datos públicos en las dimensiones analizadas y obtiene un IDDE de 0.
En el mismo sentido, los investigadores reflejan que en Argentina, hay jurisdicciones que registran información sobre ausentismo estudiantil con frecuencia diaria pero la cobertura todavía es limitada. Lo primero fue considerado un gran avance pero mencionan que el sistema no incluye a todas las provincias ni a todas las escuelas, y la información disponible públicamente se difunde solo en informes agregados.
Asimismo, Juan Cruz Perusia, investigador principal de Educación de CIPPEC, hizo una advertencia: “En Argentina, la legislación vigente establece restricciones para la publicación de resultados de evaluación a nivel de escuela con el objetivo de evitar procesos de estigmatización. Sin embargo, cabe preguntarse si esa restricción sigue siendo la mejor forma de alcanzar ese objetivo. La experiencia internacional muestra que es posible difundir información a nivel de escuela resguardando adecuadamente a estudiantes, docentes e instituciones, al tiempo que se fortalece la investigación, el análisis independiente y el uso de evidencia por parte de escuelas, gobiernos y familias”.

