Bogotá, 12 mar (EFE).- América Latina y el Caribe tienen una deuda con África, un continente que empieza a aparecer en las relaciones exteriores de los países de la región, afirma en una entrevista con EFE el viceministro de Asuntos Multilaterales de la Cancillería colombiana, Mauricio Jaramillo Jassir.
Colombia buscará impulsar ese acercamiento en un foro -del 18 al 21 de marzo en Bogotá- de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) con 19 países africanos, que será paralelo a la cumbre de ese mecanismo regional en la que se entregará la presidencia pro tempore a Uruguay.
«Nosotros (CELAC) hemos tenido una proyección muy profusa, muy intensa con Europa, lo cual celebramos; hemos tenido una vinculación también muy estrecha con China (…) pero un pasivo ha sido África, que es un continente que tiene mucho por aportarnos, tenemos mucho que aprender; está la posibilidad de cooperación, de intercambio, está el tema de la memoria y la justicia étnico racial», señala Jaramillo.
Según el viceministro, el Foro de Alto Nivel CELAC-África es también una buena forma de recoger los acercamientos que ha tenido Colombia en su proyección en ese continente, escenario de cuatro giras de la vicepresidenta Francia Márquez.
«Esta es una reunión que debe ser entendida no como el punto de llegada, sino como el punto de salida» para abordar los asuntos «más sensibles para ambas regiones», como por ejemplo el de la memoria histórica, indica.
«No se ha completado la descolonización cuando todavía hay discursos vigentes de sometimiento, cuando no ha habido un proceso de memoria de qué fue lo que pasó, cuando no se han establecido responsabilidades, cuando no se han retornado ciertos bienes culturales que nos pertenecen y que fueron tomados abrupta, ilegal e ilegítimamente», explica.
En ese sentido, destaca la importancia de «hacer una reflexión desde las dos orillas» sobre la esclavitud, de la que afirma que en la última cumbre de la Unión Africana, el gobierno de Ghana insistió «en que fue un crimen contra la humanidad».
«La esclavitud dejó una estela de dolor, una estela de pena muy grande en ambos bloques, en el Caribe, en América Latina en general y obviamente en el África, tanto en el norte como en el África subsahariana», subraya.
Jaramillo espera que el encuentro en Bogotá abra «la posibilidad de que en el futuro haya una cumbre entre la CELAC y la Unión Africana» en el que puedan participar las 54 naciones de ese continente, «y haya en realidad un bloque de países del sur que tendría más de 2.000 millones de personas».
Al foro de la próxima semana fueron invitados Burundi, Yibuti, Etiopía, Kenia, Angola, Egipto, Mauritania, Argelia, Mozambique, Sudáfrica, Camerún, Costa de Marfil, Ghana, Liberia, Nigeria, Senegal, Togo, Benín y la República Democrática del Congo.
«Se trata de Estados que históricamente han estado vinculados a América Latina, Estados que son representativos de ciertas zonas del África», dice el funcionario, y explica que inicialmente el propósito «era hacer una cumbre con la Unión Africana», pero procedimientos burocráticos y logísticos los llevaron a pensar «en un esquema un poco más flexible».
Hasta ahora se tiene la confirmación de asistencia de los presidentes de Sierra Leona, Togo y Burundi, país que «actualmente es el presidente de la Comisión de la Unión Africana (…) y estamos esperando otras confirmaciones o de jefes de Estado o de cancilleres», señala.
Jaramillo agrega que el Foro de Alto Nivel tendrá un comunicado final que muy seguramente será «una invitación para que esta ventana que se abrió sea solamente el inicio de una relación de largo aliento entre dos bloques que no se han hablado, salvo en casos muy puntuales como el de Brasil, Cuba, Venezuela o algunos del Caribe, que tiene una relación muy privilegiada con el África». EFE
(foto)(video)

