En las últimas horas, Lisandro “Licha” Navarro, ex participante de Gran Hermano, generó preocupación al compartir una foto de su oreja vendada tras tener que asistir de urgencia a la guardia del hospital.
En la imagen, además de mostrar el lóbulo completamente cubierto de gasa y cinta, explicó que recibió un total de 17 de puntos quirúrgicos, lo que llevó a sus seguidores a preguntarse qué fue lo que le había ocurrido.
Licha terminó comunicándose con el periodista Fede Flowers y explicó que terminó con su oreja “colgando” tras sufrir un terrible accidente que involucró a un perro.
Según relató el ex Gran Hermano, se encontraba en una quinta realizando proyectos de obra para refaccionar la misma y crear una guardería de perros, cuando ocurrió lo inesperado.
Un pequeño cachorro de labrador fue a jugar con él y se enganchó con su arito colgante, lo que provocó que su reacción fuera rápidamente tironear.

De esta manera, el perrito terminó abriéndole la oreja a Licha, quien corrió de urgencia a una clínica “con la oreja colgando”.
Según le explicó a Flowers, actualmente “está bien, pero fue un momento complicado”.
Darío Barassi también pasó por el hospital
Licha no fue el único que tuvo que ser intervenido profesionalmente durante este fin de semana a partir de un accidente.
Tal como ha ocurrido en otras ocasiones, Darío Barassi tuvo que ser internado y, al mostrarse en sus redes desde una camilla de hospital, generó preocupación entre sus seguidores.
Darío se grabó recostado desde una camilla, con una vía conectada a su brazo, y dijo: “Ya. Diosito, llévame. Ya está, ya está…”
Sin embargo, en la siguiente historia de Instagram llevó tranquilidad al explicar lo que le sucedió: “No, nada grave, nada grave. Me hice un bloqueo ahí en el ciático. Los que están viendo el programa se van dando cuenta que estoy rengo, boludo, no sé.”

“Tuve un golpe fuerte ahí en la cola, cochina, y se me desajustó el ciático, así que bueno, tuvimos que hacer un bloqueo ahora”, agregó el conductor, aclarando cómo fue la intervención.
Barassi luego aprovechó para agradecer al sanatorio: “Gracias a la gente acá del Mater Dei, que me están recibiendo perfecto”. Y, ya de alta y desde el ascensor, cerró: “Estamos bien, nos vamos. ¡Muack!”.

