El periodismo deportivo argentino despide a una de sus voces más reconocidas. Marcelo Araujo, histórico relator de fútbol y figura central de la televisión deportiva durante décadas, murió en la madrugada de este lunes a los 78 años. Según trascendió, el periodista permanecía internado desde hacía varios días en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde atravesaba complicaciones de salud derivadas de un cuadro de neumonía. En los últimos años su estado físico se había debilitado, especialmente después de haber padecido una grave infección de Covid-19 que lo mantuvo cerca de dos meses en terapia intensiva.
Una voz que marcó una época
Araujo fue una de las figuras más influyentes del relato deportivo televisivo en la Argentina. Su estilo descontracturado, cargado de humor y frases espontáneas, rompió con la tradición solemne del relato futbolero y se convirtió en una marca registrada.
Durante años integró una recordada dupla con el periodista Enrique Macaya Márquez, con quien protagonizó algunas de las transmisiones más emblemáticas del fútbol argentino. Frases como «¿Estás crazy?», «¡Lo que te devoraste, hermano!», «¡Shut up, Macaya!» o «¿Fue penal o estoy crazy, Macaya?» quedaron instaladas en la memoria de los hinchas y marcaron el estilo de una generación de narradores.
El éxito de Fútbol de Primera
Uno de los momentos más importantes de su carrera llegó cuando condujo el histórico programa «Fútbol de Primera», que lideró entre 1989 y 2004 y que se transformó en una referencia obligada del fútbol televisado en el país.
Más tarde también formó parte del proyecto «Fútbol para Todos», desde donde continuó relatando partidos del campeonato argentino y mantuvo su presencia en las transmisiones televisivas.
Detrás del nombre con el que se hizo famoso, el relator había nacido como Lázaro Jaime Zilberman, aunque desde muy joven adoptó el nombre artístico que lo acompañó durante toda su carrera.
Reacciones y despedidas
Tras conocerse su fallecimiento, colegas, periodistas y fanáticos del fútbol comenzaron a recordarlo en redes sociales con fragmentos de sus relatos más recordados y mensajes de despedida. Quienes trabajaron con él coinciden en que Araujo fue un innovador del relato deportivo, capaz de combinar emoción, humor y espectáculo en cada transmisión.
Su estilo irreverente, que muchas veces rompía los moldes tradicionales del periodismo deportivo, transformó la forma de contar el fútbol en la televisión argentina y lo convirtió en una de las voces más reconocibles de varias generaciones de hinchas.




