¿Te imaginás que todos los meses te descuenten de tu sueldo para una obra social que no te garantiza atención cuando la necesitás? Esa es hoy la situación que atraviesan militares y sus familias en Chaco, donde la crisis de la obra social de las Fuerzas Armadas ya impacta en la vida cotidiana: derivaciones a hospitales públicos, prestaciones con pago particular y reintegros que no llegan a tiempo.
Los testimonios recogidos por Libertad reflejan un escenario cada vez más preocupante. «Mi compañera se tuvo que hacer atender de urgencia y la mandaron al Perrando», relató un efectivo. Otro caso expone el impacto en niños: «Pediatría a la deriva, todo por reintegro que obviamente no es al instante».
La combinación es crítica: salarios bajos, descuentos obligatorios y cobertura deficiente. «Pagar para que te atiendan hace de la institución una situación crítica», resumió otro militar.
Un sistema que está en tensión
Desde el sector privado, la situación es seguida de cerca. El secretario de la Asociación de Clínicas y Sanatorios del Chaco (ACLYSA), Horacio Colman, confirmó a este medio que la obra social atraviesa una crisis, aunque en la provincia todavía no se produjo un corte generalizado.
«Las internaciones no están suspendidas«, aclaró, al referirse a la red de ACLYSA, que agrupa a unas 34 clínicas y sanatorios en toda la provincia. Sin embargo, advirtió que el sistema funciona con retrasos: los pagos se demoran entre 45 y 50 días, un límite que, de superarse, activa intimaciones formales.
En ese caso, los afiliados, según testimonios recogidos por este medio, pasan a ser atendidos como pacientes particulares. Es decir, deben pagar la atención y luego iniciar el trámite de reintegro.
«Hay pacientes de IOSFA que deambulan por todos lados buscando prestaciones «, describió Colman, marcando el impacto directo en los afiliados.
El peso del Ejército y la demanda en Chaco
En la provincia, el impacto es significativo por la cantidad de afiliados. Según explicó el referente de ACLYSA, el Ejército concentra la mayor cantidad de beneficiarios, tanto en Resistencia como en Sáenz Peña, además de incluir a otras fuerzas como Prefectura y Fuerza Aérea.
Esto genera una alta demanda en el sistema privado, que hoy funciona con incertidumbre frente a una obra social con dificultades financieras.
Desde la Federación Médica del Chaco señalaron que la crisis nacional ya tiene impacto en la provincia, aunque remarcaron que la incidencia de esta obra social es menor en comparación con el INSSSEP, que concentra la mayor parte de la cobertura en el sistema local.
Una crisis nacional que ya se siente en el interior
El problema tiene raíz nacional. A comienzos de febrero, el Gobierno dispuso por decreto la disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) y su reemplazo por dos nuevas entidades: una para el personal militar (OSFA) y otra para las fuerzas federales de seguridad. La medida busca reordenar un sistema con un fuerte desequilibrio financiero, pero abrió una etapa de transición que, en la práctica, dejó a miles de afiliados en una situación de incertidumbre.
En paralelo, informes recientes advierten que la obra social arrastra una deuda multimillonaria y un déficit que se mide en cientos de miles de millones de pesos (se estima 300 mil millones), lo que ya provocó cortes de prestaciones en distintas provincias y reclamos de afiliados y prestadores.
En algunos distritos, incluso, las prestaciones están totalmente suspendidas, mientras que profesionales denuncian falta de pago y deudas acumuladas.
La nueva Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) quedará bajo la órbita del Ministerio de Defensa y atenderá la cobertura médico-asistencial del personal militar en actividad, retirado y pensionado, así como de sus familias primarias. El organismo tiene mandato de asegurar prestaciones que no podrán ser inferiores al Programa Médico Obligatorio, y su directorio estará integrado por representantes de cada fuerza armada. Sin embargo, esa información aún no llegó al sistema provincial.
En paralelo, la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG) quedó bajo la supervisión del Ministerio de Seguridad Nacional. Esta entidad asumirá la atención sanitaria y social de personal de fuerzas como Gendarmería Nacional y Prefectura Naval Argentina, así como de eventuales futuras incorporaciones de otras fuerzas federales
Chaco, en alerta
En este contexto, Chaco todavía no llegó al colapso, pero los síntomas ya son visibles: pacientes que pagan de su bolsillo, derivaciones al sistema público y prestadores que advierten sobre posibles cortes si no se regulariza la situación.
La transición hacia las nuevas obras sociales aún no tiene impacto concreto en la provincia, y desde el sector privado aseguran que no recibieron notificaciones formales sobre cómo se implementarán los cambios.




