Este martes se llevó a cabo el Remate del Primer Lote de Maíz organizado por la Bolsa de Cereales de Córdoba en conjunto con la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (MAIZAR), marcando el inicio de la comercialización de la cosecha.
La empresa Arcor resultó ganadora de la puja de remate y se quedó con el lote, que provino de Mercedes, Corrientes, siendo el productor la firma Copra S.A, por un valor que alcanzó los 500 mil pesos, con una base que partió desde los 245 mil.
Se trata de 7.000 kilos/hectárea de producción estimada, en 542 hectáreas sembradas de la variedad NK SYN 505 VIP3, con fecha de siembra el 10 de agosto de 2025 y de cosecha el 10 de enero de 2026.
La Bolsa y Cámara de Cereales de Córdoba fue la encargada de analizarlo y constatar que cumple con los requisitos necesarios para participar del certamen.
Durante el remate, la presidente de la Bolsa de Cereales de Córdoba, Laura Passerini, instó a sumar más valor agregado a la producción y pidió por la eliminación definitiva de los derechos de exportación.

Passerini aseguró que “en esta octava edición celebramos la resiliencia del productor de campo, la gran campaña y potencial que tiene el maíz. Córdoba es la principal productora, y es su principal producto exportable, por eso solicitamos al Gobierno Nacional una mirada productiva sobre el campo, y no solo recaudatoria”.
Seguidamente, el ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, invitó a desarrollar un trabajo conjunto que impulse una nueva Ley de Biocombustibles, para darle más valor a la producción y permita, a su vez, generación de empleo genuino e inversiones. “Un año más la Bolsa pone en valor la cadena de maíz, con un primer lote de una provincia que no es maicera, como Corrientes. Córdoba es motor de este cultivo y de la producción” señaló..
Por su parte, Matías Mensa, en representación de Maizar, valoró la presencia de autoridades y representantes de Bolsas e instituciones de todo el país, lo que demuestra un claro gesto de federalismo y acompañamiento conjunto del campo argentino.
Como es costumbre, el remate tiene un fin solidario y benéfico, ya que la empresa Copra S.A, ha decidido donar lo recaudado al Asilo de Ancianos y la Asociación de Padres y Amigos del Discapacitado Mental (A.P.A.DE.M); mientras que la Bolsa de Cereales hace lo propio destinando su parte a la Fundación Banco de Alimentos de Córdoba.
«Nosotros somos principalmente productores arroceros, pero en el año de descanso del arroz incursionamos en otros cultivos”, señaló José Aranda, propietario de Copra S.A, orgulloso por el reconocimiento en una provincia con fuerte tradición agrícola.
El empresario describió su establecimiento como un sistema integrado en el que el maíz cumple un rol clave: “Al maíz lo transformamos en carne, que se destina en su totalidad a exportación”, señaló, en referencia al feedlot donde se terminan novillos de raza Braford.
Por su parte, el gerente de Copra S.A., Christian Jetter, destacó la evolución tecnológica de la empresa tras más de 15 años de apostar al cultivo. Según explicó, el salto cualitativo se logró a partir de un sistema de riego por surco híbrido, que permite estabilizar los rindes por encima de los 7.000 kilos, incluso en campañas adversas.
El maíz, la llave de la transformación
Aranda también puso el foco en el potencial del maíz como herramienta para transformar la economía de Corrientes y del país. En ese sentido, lamentó que la provincia deba “importar” productos básicos como leche y quesos desde otras regiones, y defendió el desarrollo del maíz y el trigo como base para revertir esa situación. “El riego es el secreto de la riqueza y de la duplicación de la producción”, afirmó.
Con una superficie de 15 mil hectáreas de arroz, el establecimiento integra además la producción de pasturas como rye grass —utilizado en pastoreo directo durante la recría—, junto con sorgo y trigo.
En ese esquema, la incorporación del maíz resultó estratégica para consolidar un modelo productivo basado en el uso intensivo del riego.
Jetter detalló que el sistema de agua complementaria combina tecnología importada con desarrollos propios, adaptados a las condiciones locales. Este enfoque permitió superar las limitaciones de los suelos de la zona y lograr un salto cualitativo en la producción.

