El gobernador de Texas, Greg Abbott, anunció este miércoles que el estado dejará de reconocer oficialmente el Día de César Chávez. La medida llega inmediatamente después de la publicación de una investigación periodística que expone graves acusaciones de abuso sexual contra el histórico líder sindical, y anticipa una ofensiva legislativa más amplia para eliminar la conmemoración del calendario estatal.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Abbott fue contundente. Ordenó a todas las agencias estatales que no observen la fecha y adelantó que trabajará con los legisladores texanos para quitar formalmente el feriado de la ley. Su argumento central es que las denuncias -a las que calificó como “horribles y ampliamente reconocidas”- desmontan la figura pública que durante décadas fue celebrada como símbolo de la lucha por los derechos de los trabajadores agrícolas.
The state of Texas will not observe the Cesar Chavez Day holiday. I am directing all Texas state agency heads to comply. In the upcoming legislative session, I will work with Texas lawmakers to remove Cesar Chavez Day from state law altogether.
Reports of the horrific and widely…
— Greg Abbott (@GregAbbott_TX) March 18, 2026
Horas antes, una investigación publicada por The New York Times reveló testimonios detallados de mujeres que acusan a César Chávez de abusos sexuales que se remontan a las décadas de 1960 y 1970. Entre los casos más graves, dos mujeres afirmaron haber sido abusadas siendo menores de edad, mientras que Dolores Huerta, cofundadora del movimiento sindical, aseguró que fue violada por Chávez en 1966. La investigación se apoya en entrevistas directas, documentos internos y testimonios de más de 60 personas vinculadas al entorno del dirigente.
El impacto fue inmediato. Organizaciones vinculadas al legado de Chávez suspendieron celebraciones, ciudades cancelaron eventos conmemorativos y comenzaron a surgir cuestionamientos sobre la continuidad de homenajes públicos. En ese contexto, la decisión de Abbott se posiciona como la respuesta política más drástica hasta el momento.

César Chávez ha sido durante décadas una figura central en la historia laboral y latina de Estados Unidos. Fundador del sindicato United Farm Workers, lideró huelgas y boicots que mejoraron salarios, condiciones laborales y acceso a servicios básicos para trabajadores agrícolas, en su mayoría migrantes. Su legado también estuvo asociado a una mayor participación política de la comunidad latina y a un cambio cultural en torno a la dignidad del trabajo rural.
Sin embargo, las revelaciones recientes introducen una tensión profunda entre legado público y conducta privada. La investigación describe un patrón de comportamientos abusivos, relaciones coercitivas y silencio interno dentro del movimiento durante años. También documenta que algunos allegados conocían versiones de estas conductas desde hace décadas, aunque no trascendieron públicamente hasta ahora.

Abbott utilizó precisamente esa contradicción como eje de su decisión. Según su postura, el reconocimiento estatal de una figura implica una validación moral que ya no sería sostenible a la luz de las acusaciones. En términos políticos, su movimiento también dialoga con una agenda más amplia dentro del Partido Republicano, que en los últimos años ha cuestionado activamente símbolos, figuras y feriados vinculados a movimientos progresistas o de derechos civiles.
La eliminación del Día de César Chávez no es un paso menor. En Texas, la fecha forma parte del calendario oficial y, aunque no siempre implica un feriado obligatorio para todos los sectores, sí tiene un fuerte valor simbólico, especialmente para la comunidad latina. Su eventual derogación requerirá aprobación legislativa.

