«Nos salimos del rol de policías y nos pusimos en el de padres», aseguraron este viernes los agentes de la Policía de Córdoba que encontraron a la nena de 2 años que fue intensamente buscada durante todo un día en Cosquín. Las declaraciones se dieron en el contexto de un acto en el que la gobernación cordobesa los reconoció y promovió el ascenso de ambos.
También habló este viernes con la prensa local la madre de la nena y adujo que alguien intervino en la desaparición: «Descarto que se haya ido caminando sola. Mi hija jamás se habría ido a otro lugar».
Cosquín y la provincia de Córdoba entera estuvieron en vilo durante veinte horas que redundaron en un final aliviador: Esmeralda, la nena de dos años y ocho meses que había desaparecido el miércoles, fue hallada el jueves en un descampado cercano al barrio San José Obrero, en el que vive con su madre de 24 años y llamada Tania. Fue encontrada por dos agentes de la Policía de Córdoba, que este viernes fueron reconocidos y ascendidos en un acto en el Centro Cívico de la capital provincial. Se trata del sargento Franco Cabrera y del agente Lucas Badra, que tras ser reconocidos brindaron pormenores de su importantísimo hallazgo.
«Nos salimos del rol de policías y nos pusimos en el papel de padres», aseguraron Cabrera y Badra en diálogo con Cadena 3. Señalaron también una contrariedad: su hallazgo de dio en un lugar que había sido ya rastrillada en varias ocasiones, sin resultados positivos. «Decidimos trabajar nuevamente en ese sector, caminando centímetro a centímetro para poder dar con la niña», anotaron.
Del operativo de búsqueda participaron, además de la Policía de Córdoba, Bomberos Voluntarios, Bomberos de Córdoba, el Ejército Argentino, la Gendarmería Nacional y la Guardia Local de Prevención y Convivencia de Cosquín. También otros equipos especializados en búsqueda de personas.

El agente Badra fue el primero de los dos policías en ver a la nena: «Me paralicé, no lo podía creer. Veníamos en la moto, la vimos salir del monte tupido, me bajé de la moto y la niña rompió en llanto. La alcé, la puse en mi hombro y ahí se calmó». La emoción, fue compartida: «Nos miramos con Franco (Cabrera) y rompimos en llanto los dos».
«Entre la emoción, con la voz quebrada, lo primero que me salió fue decir ‘la encontramos, está bien'», añadió el sargento Cabrera. La nena pidió agua y mostró raspones en su cara y marcas en las extremidades. Luego de eso, precisó, activaron el despliegue de asistencia y se solicitó la asistencia de equipos de emergencia. La nena fue atendida por médicos y se constató que mostraba buen estado de salud a nivel general.
Y cuando fueron consultados nuevamente por el lugar en que la nena fue encontrada, que dista a 437 metros de su casa y que ya había sido rastrillado, tanto por los propios vecinos como por las autoridades: «No vimos nada antes. Habíamos estado en ese sector, pero eso será materia de investigación».
Este viernes por la mañana, en el Centro Cívico, Cabrera pasó a ser sargento primero y Badra fue promovido a cabo, además de recibir una distinción especial. Allí estaba el gobernador Martín Llaryora, quien los reconoció públicamente: «Se podrían haber ido a su casa, pero se quedaron. Eso es cuando no solo portás el uniforme, sino que ponés el corazón al servicio. Tenemos que cuidar a los que nos cuidan: los buenos son los de azul». También pidió que se avance con la investigación, a cargo de la fiscal Silvana Pen.
Las dudas de la madre de Esmeralda
También este viernes declaró a la prensa local Tania, la madre de la nena de dos años. Fue tajante: «Descarto que se haya ido caminando sola. Mi hija jamás se había ido a otro lugar más allá del arenero donde siempre jugaba».

«Por la zona donde apareció se buscó y se pasó 1.500 veces», señaló sobre el lugar del hallazgo. Y también se refirió a dos cuestiones puntuales que forman parte del paño sobre el que trabajan los investigadores: marcas físicas tipo ronchas que Esmeralda mostró en los brazos y la presencia cercana de un circo.
Sobre el circo, aseguró: «Queda en manos de la justicia, porque donde apareció mi hija estaba cerca de ese circo. Es todo un tema». Sobre las marcas físicas, dijo: «La deben haber puesto en algún lado y le ha dado alergia; quizás por espinas. También tiene ronchas».
«La veo bien, contenta. Se pegó a su hermanito, a quien está muy apegada», concluyó Tania.

