Un lunar es algo que siempre llama la atención en las personas. Ya sea por su ineludible atractivo estético o por el cuidado que hay que tener en términos de salud, sobre todo en los días donde el sol tiene más radiación. Pero, ¿cuándo debe preocupar?
Los especialistas aseguran que las personas que tienen lunares deben estar muy pendientes de la piel, protegerse de las altas radiaciones y evitar exponerse al sol sin ningún tipo de precaución como crema solar. Y el oncólogo Juan Carlos Quero Guillén advierte en qué momento hay que ir al médico.
Porque un lunar cancerígeno, al que solemos conocer como melanoma, es el tipo de cáncer de piel más agresivo y, por eso, es importante tomarse el tiempo de revisar las manchas o lunares que tenemos en el cuerpo y prestar atención a si cambian de forma o de color.
Lunares: cuándo conviene ir al médico
El 23 de mayo se celebra el Día Mundial de Melanoma, se trata de una manera de generar conciencia contra este tipo de cáncer que no para de crecer en todo el mundo.
El oncólogo Juan Carlos Quero explicó que el melanoma es un tipo de cáncer que, si se diagnostica a tiempo, cuenta con una capacidad de supervivencia elevada.

«Es un tumor que por una parte es evitable porque el 95% lo causa el sol, los rayos del sol. El problema es que si no se detecta tiempo y hay metástasis, aproximadamente 1000 personas al año solo en España pueden fallecer a causa de este cáncer», apunta el oncólogo andaluz.
Es por este motivo que el especialista recomienda a las personas que traten de evitar el sol y también le recomendó a la población que si observa un lunar con aspecto feo o que cambie de color que se acerque lo más rápido posible al médico.
¿Qué cambios en un lunar pueden indicar melanoma?
Quienes adviertan que un lunar creció en su tamaño, cambió de color o de aspecto, deben ir al médico para que el especialista realice un análisis exhaustivo sobre la situación. Así lo recomendó Juan Carlos Quero.
En tal sentido, el oncólogo recomienda que en las semanas o meses donde hace calor es importante evitar el sol, ponerse protector solar de factor 50, volver a cubrirse con protector solar cada dos horas y cubrirse la cabeza con sombreros o gorros al salir del agua.
¿Cómo hacer un autoexamen y prevenir el cáncer de piel?
Sin que esto reemplace la consulta anual con el dermatólogo, que es el profesional idóneo para detectar lunares sospechosos, es importante aprender a realizar un autoexamen para conocer el tipo de mancha y estar atentos a los cambios.
Los dermatólogos aconsejan seguir la regla del ABCDE:
- A: analizar si son asimétricos.
- B: chequear si sus bordes son irregulares.
- C: contemplar la coloración, si es variada y si hay cambios de color.
- D: prestar atención al diámetro, si son mayores a 6 mm.
- E: estudiar su evolución. Si crecen o cambian, hay picazón, sangrado o costras.
Qué cuidados ayudan a prevenir problemas en la piel y lunares
- Aplicar abundante protector solar de amplio espectro (que proteja contra los rayos UVB y UVA) con FPS (factor de protección solar) superior a 30 (dependiendo del tipo de piel). En caso de pieles blancas, que se enrojecen, el FPS recomendado es de 50 o superior. En días nublados o con “resolana” la protección debe ser la misma; los rayos UV llegan igual a nuestra piel.
- La protección solar debe aplicarse 30 minutos antes de la exposición y ser renovada cada dos horas (o más seguido si hay transpiración excesiva, inmersión en agua, entre otras cuestiones).
- Usar prendas de vestir que cubran zonas expuestas, en especial áreas más sensibles, las piernas, los brazos, la zona del pecho y sombreros o gorros para proteger el cuero cabelludo.
- Evitar, en lo posible, la exposición solar entre 10 de la mañana y 4 de la tarde, cuando los rayos ultravioletas son más intensos.
- Controlar lunares o posibles lesiones en la piel o lesiones nuevas que se hayan modificado, que hayan crecido, cambiado de color y/o que no se curen con el paso del tiempo.
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