Uno de los días más tristes de mi vida ocurría hace cincuenta años, cuando al despertar de aquel fatídico 24 de marzo de 1976 escuchaba por la radio el tristemente célebre comunicado 1: «Se comunica a la población que, a partir de la fecha, el país se encuentra bajo el control operacional de la junta de Comandantes Generales de las FFAA. Se recomienda a todos los habitantes el estricto acatamiento a las disposiciones y directivas que emanen de autoridad militar, de seguridad o policial, así como extremar el cuidado en evitar acciones y actitudes individuales o de grupo que puedan exigir la intervención drástica del personal en operaciones».
En nuestra provincia, los responsables políticos máximos fueron los coroneles Oscar Zucconi (primer mes), Facundo Serrano (76-81) y José David Ruiz Palacios (81-83). La provincia integraba el Área Militar 232 a cargo del II Cuerpo del Ejército. Se extendía hacia el Nordeste abarcando el control del Norte santafesino, Entre Ríos, Misiones, Corrientes, Formosa y el Chaco.
Como en todo el país, las fuerzas militares operaron de manera clandestina, instalando el terrorismo de Estado, incumpliendo todas las leyes que ellos mismos propugnaron y desconociendo los derechos civiles y políticos de toda la población.
En Resistencia operó el mayor Centro Clandestino de Detención y Desaparición de personas, el edificio ubicado frente a la plaza 25 de mayo a apenas 50 metros de la Casa de Gobierno. Este edificio de Marcelo T. de Alvear 32 era la Brigada de Investigaciones de la Policía provincial, sin embargo era cotidiana la presencia de personal de las tres fuerzas, en especial del Ejército. Hoy es la Casa de la Memoria.
El hecho más demostrativo del terror y la impunidad ejercida fue la Masacre de Margarita Belén (13 de diciembre de 1976), donde fueron asesinados más de 22 militantes políticos, muchos de ellos detenidos ya legalmente. Simulando un traslado a Formosa fueron fusilados en el camino aludiendo un supuesto ataque de grupos subversivos para liberarlos: todos los «trasladados» resultaron muertos y no hubo herido alguno entre las fuerzas de seguridad.
Por testimonios de sobrevivientes de la alcaidía detenidos en esa fecha, se sabe que fueron torturados y algunos asesinados antes de salir de allí.
Fueron un total de 2.818 días de oscuridad que a través del ejercicio represivo de mayor violencia en la historia argentina, se instalaron las trasformaciones económicas y sociales que provocaron una sociedad más desigual y menos solidaria. Fue un gobierno dictatorial que operó sobre la forma de justificar la violencia del Estado.
Por Rolando Pérez Beveraggi
Historiador.



