Mauricio Amarilla, Ex Pdte de la Casa por la Memoria
Update Required To play the media you will need to either update your browser to a recent version or update your Flash plugin.
A 50 años del golpe de Estado, el ex presidente de la Casa por la Memoria, Mauricio Amarilla, advirtió sobre el avance de discursos negacionistas y reivindicó la importancia de sostener el ejercicio de la memoria como herramienta para la democracia.
«Hay una gran disputa por el discurso. La mayoría del pueblo argentino sigue diciendo ‘Nunca Más’, frente a una minoría que, de forma muy violenta, intenta justificar lo que pasó», afirmó en diálogo con Radio Libertad.
Un aniversario atravesado por el contexto actual
Amarilla consideró que este nuevo aniversario se vive en un escenario particular, marcado por tensiones políticas y sociales. «El tiempo que estamos atravesando es muy especial. Las redes sociales muestran que hay personas que adhieren a ese discurso negacionista, pero también hay una generación joven que no lo acepta», señaló.
En ese sentido, remarcó que el debate actual no es solo histórico, sino también cultural y político: «Lo que está en juego es cómo se interpreta lo que ocurrió en la dictadura».
Una historia personal atravesada por el terrorismo de Estado
Hijo de padres desaparecidos, Amarilla reconstruyó parte de su historia familiar para explicar el impacto que dejó la dictadura. «Cuando secuestran a mis viejos yo tenía 4 años. Tenía dos hermanos: uno de 2 años y otro de 10 meses», relató. El operativo ocurrió en la provincia de Buenos Aires, donde vivían junto a otros familiares.
Tras el secuestro, los tres niños fueron trasladados a un lugar que luego sería identificado como un centro clandestino vinculado a la Policía Federal. «Estuvimos unos 15 días en un lugar donde alojaban a hijos de detenidos y desaparecidos», contó. Años después, la familia descubrió que su madre estaba embarazada al momento del secuestro. Ese hermano fue recuperado recién en 2011, tras un proceso de identificación.
«La memoria también sana»
Para Amarilla, contar lo vivido fue clave para comprender su propia historia y procesar el trauma. «Entendí la importancia de la memoria cuando comparé mi experiencia con la de un primo que no recordaba nada. Hay cosas que quedan marcadas aunque no sepamos por qué», explicó.
Y amplió: «Como sociedad nos pasa lo mismo. La dictadura dejó heridas que siguen presentes. Si no las trabajamos, se manifiestan de otras formas».
El debate sobre la «memoria completa»
Consultado sobre el discurso impulsado desde el Gobierno nacional, Amarilla cuestionó la idea de equiparar responsabilidades. «El propio informe ‘Nunca Más’ muestra que la mayoría de las víctimas eran trabajadores, estudiantes o militantes sociales, no combatientes armados», afirmó.
Además, recordó que los delitos cometidos por el Estado durante la dictadura son considerados de lesa humanidad y, por lo tanto, imprescriptibles. «No se trató de una guerra, sino de un plan sistemático para eliminar una forma de pensar», sostuvo.
El legado de Abuelas y la búsqueda que continúa
El ex titular de la Casa por la Memoria destacó que la búsqueda de identidad seguirá en las próximas generaciones. «Las Abuelas ya están organizando el traspaso a nietos restituidos. Va a haber una etapa en la que los propios hijos impulsen a sus padres a conocer la verdad», explicó.
Según consideró, ese proceso permitirá continuar con la recuperación de personas apropiadas durante la dictadura.
Expectativa por una marcha masiva
De cara a la movilización de este 24 de marzo, Amarilla anticipó una fuerte participación. «Creemos que va a ser una de las marchas más grandes desde el regreso de la democracia», afirmó. Y cerró con una definición política y social: «Hay una sociedad que no está dispuesta a negociar el ‘Nunca Más’ y que también se expresa frente a las injusticias actuales. Es una bandera que une a muchos argentinos».



