Cuando se piensa en estar en forma, la imagen más común es la de músculos fuertes y definidos. Sin embargo, hay otras partes del cuerpo que trabajan en silencio y que son clave para moverse bien y evitar lesiones. Se trata de los tendones y los ligamentos, estructuras que sostienen cada movimiento y que, con el paso del tiempo, necesitan más atención.
A medida que las personas envejecen, aumentan los riesgos de dolores articulares, esguinces o problemas en los tendones. Por eso, los especialistas insisten en que no alcanza solo con fortalecer los músculos, sino que también hay que cuidar y entrenar lo que los conecta y estabiliza.
¿Qué función cumplen los tendones y los ligamentos?
Aunque suelen confundirse, no son lo mismo. Los tendones conectan el músculo con el hueso y permiten el movimiento, mientras que los ligamentos unen los huesos entre sí y aportan estabilidad a las articulaciones. Detrás de cada ejercicio, incluso de los más simples, hay un trabajo conjunto de estas estructuras.
En este sentido, la fisioterapeuta deportiva Jessica Wulke explica a National Geographic que “tanto si levantás una pesa como si corrés un kilómetro y medio o adoptás una postura de yoga, estos elementos detrás de escena son vitales para cada movimiento que hacemos”.

En la misma línea, el profesor Kai-Yu Ho señaló que “los ligamentos y los tendones son tipos de tejido conjuntivo que desempeñan funciones esenciales de soporte, anclaje y conexión de diversas estructuras del cuerpo».
¿Cómo se pueden entrenar los tendones y los ligamentos?
A diferencia del músculo, el objetivo no es que crezcan, sino que se adapten y resistan mejor la carga y esfuerzos. Hay dos tipos de ejercicios:
- Ejercicios excéntricos: implican alargar el músculo bajo tensión, como cuando bajás lentamente en una sentadilla o descendés en un ejercicio de gemelos.
- Ejercicios isométricos: consisten en mantener una posición durante unos segundos, como una plancha o una estocada.

La fisioterapeuta Wulke explica que los isométricos ayudan no solo a activar los músculos, sino también a mejorar la alineación de las articulaciones y el trabajo del tendón.
Por su parte, el profesor Ho aclara que, aunque los ligamentos no se entrenan de forma directa, su salud mejora al fortalecer los músculos cercanos y al moverse con buena técnica.
Para concluir, y en esta misma línea, los especialistas también recomiendan ejercicios de bajo impacto como caminar, andar en bicicleta, pilates, actividades acuáticas, yoga, entre otras.

