Deus explicó que estas agresiones son “una extensión de las violencias históricas” contra las mujeres, ahora amplificadas por el alcance y la velocidad de internet.
“Son las mismas violencias que han sufrido las mujeres históricamente, que se manifiestan ahora en forma desproporcionada en el espacio digital”, señaló la especialista.
Entre las formas más frecuentes se encuentran la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, el hostigamiento, la suplantación de identidad y las campañas de difamación.
La propuesta “busca no solo sancionar, sino también prevenir” con énfasis en educación y alfabetización digital. Además, plantea una “corregulación” entre el Estado y las plataformas, con mayor transparencia y mecanismos eficaces de denuncia.



