A 50 AÑOS DEL ÚLTIMO GOLPE CÍVICO-MILITAR
Impactante intervención artística por la Memoria en Bragado
Una docente y artista plástica permaneció atada y en silencio en plena Plaza 25 de Mayo para visibilizar el horror de la dictadura. La acción se realizó frente a la iglesia vinculada a Von Wernich.
En el marco del 50° aniversario del golpe cívico-militar, una impactante intervención artística sorprendió a vecinos y vecinas de Bragado en pleno centro de la ciudad.
La protagonista fue Sabrina Sánchez, docente y artista plástica, quien apareció descalza, atada con una cuerda y sentada en una silla en la Plaza 25 de Mayo, en una escena cargada de simbolismo. Con la cabeza hacia abajo y sin emitir palabra, permaneció inmóvil durante varias horas como representación de la represión ejercida durante la última dictadura.
La intervención estuvo orientada hacia la parroquia Santa Rosa de Lima, lugar donde se desempeñó el ex sacerdote Christian Von Wernich, figura vinculada a la represión ilegal y posteriormente condenado por delitos de lesa humanidad. El gesto buscó interpelar no solo a quienes transitaban por el lugar, sino también dejar un mensaje dirigido al edificio religioso.
La acción artística tuvo como objetivo remitir a la oscuridad de aquellos años, evocando los secuestros, las detenciones ilegales y las torturas sufridas por miles de personas durante el terrorismo de Estado.
La performance comenzó alrededor de las 10 de la mañana y se extendió hasta la tarde, tiempo durante el cual la artista sostuvo la misma postura, profundizando el impacto visual y emocional de la escena.
Escuelas en Memoria
Por otro lado, Sánchez realizó una actividad con sus alumnos de sexto año de Electromecánica de la Escuela Técnica “Pedro Núñez”, para conmemorar la Memoria, la Verdad y la Justicia.
En este sentido, partieron de la pregunta “¿Qué formas tiene la ausencia?” en la materia Arte. La propuesta didáctica abarcó la exploración, reflexión, cuestionamiento y producción para dar lugar a múltiples miradas y expresiones.

Así, colocaron sillas con un cartel que presentaba el nombre de cada desaparecido en la ciudad. Además, colgaron carteles con frases para la memoria, algunas de ellas: “La memoria es el diario que llevamos con nosotros”; “Olvidar es fácil, pero recordar es soportar”; “Recordar y mirar para no volvernos a equivocar”; “Somos lo que recordamos”; “La memoria late en el corazón y enciende la llama de todos los sentimientos”; “Aunque el tiempo entierra todo, la memoria siempre deja un eco”, entre otras.



