Con 50 años de servicio, el USS Nimitz participó en operaciones clave desde la Guerra del Golfo hasta Afganistán e Iraq, y ahora mira a Sudamérica.
El USS Nimitz, el portaviones más antiguo de Estados Unidos, inició una extensa gira por América Latina. La misión se desarrolla en un contexto marcado por tensiones crecientes entre Washington y La Habana, tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela.
Acompañado por el destructor USS Gridley, el Nimitz visitará puertos en Brasil, Chile, Panamá y Jamaica. Además, circunnavegará Sudamérica, de acuerdo con un comunicado difundido por el Comando Sur de Estados Unidos.

El itinerario del USS Nimitz en Sudamérica
Durante el recorrido, el buque tendrá contactos con las Armadas de Argentina, Colombia, Ecuador, Perú, México, El Salvador, Guatemala y Uruguay. En este sentido, la gira busca fortalecer alianzas marítimas y fomentar la cooperación regional.
Este despliegue podría ser uno de los últimos del veterano portaviones. Su retiro estaba previsto para este año, pero se postergó hasta 2027 para coincidir con la entrada en servicio de su reemplazo, el USS John F. Kennedy, según indicó el periódico militar Stars and Stripes.
La presencia de buques estadounidenses en aguas latinoamericanas se ha vuelto habitual desde agosto de 2025, cuando Washington inició un despliegue naval en el Caribe con el argumento de combatir el narcoterrorismo. En esta línea, la región ha visto pasar portaviones, submarinos y buques anfibios.

Antes del Nimitz, navegaron por el Caribe y los océanos Atlántico y Pacífico el USS Gerald R. Ford, el buque de asalto anfibio USS Iwo Jima, el submarino USS Newport News y varios destructores. Algunas de estas naves participaron en ataques contra embarcaciones presuntamente cargadas con droga.
Un despliegue marcado por tensiones regionales
Esas operaciones derivaron en el derrocamiento de Maduro y un cambio epocal en Venezuela. Cuba, que perdió a su último gran aliado en Caracas, enfrenta ahora apagones casi diarios por la falta de petróleo venezolano y una presión constante de Estados Unidos.

El presidente Donald Trump declaró que espera una “toma amistosa” de Cuba. Sus palabras reflejan la estrategia de Washington hacia la isla, que atraviesa una crisis energética y política.
“El despliegue Southern Seas 2026 ofrece una oportunidad única para mejorar la interoperabilidad y aumentar la competencia con las fuerzas de nuestras naciones socias en todo el dominio marítimo”, señaló el Comando Sur. Además, destacó que la misión busca “fortalecer las alianzas marítimas” y contrarrestar amenazas en la región.
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