En medio de un fuerte hermetismo y bajo un estricto operativo de seguridad, Nahir Galarza protagonizó este miércoles una salida excepcional de la Unidad Penal Nº 6 de Paraná. La joven de 27 años —condenada a prisión perpetua por el asesinato de Fernando Pastorizzo en 2017— obtuvo un permiso especial de la Justicia para trasladarse a Gualeguaychú por un motivo puntual: visitar a su abuela materna, quien atraviesa una enfermedad oncológica en estado terminal.

La autorización fue otorgada por el Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad N°2 de Gualeguaychú, tras un pedido formal de su defensor, Eduardo Gerard, y luego de que un médico forense constatara el delicado estado de salud de la mujer. Se trató de una salida transitoria por razones humanitarias, una medida excepcional dentro del sistema penitenciario argentino.
La visita se extendió durante aproximadamente una hora y se realizó bajo una custodia rigurosa. El operativo incluyó agentes del Servicio Penitenciario de Entre Ríos, un chofer y una oficial responsable que acompañaron a Galarza durante todo el traslado. Según detalló el inspector general Alejandro Mondragón, antes del ingreso se inspeccionó el domicilio y se controlaron todos los movimientos para evitar cualquier incidente.

“Al ser un caso mediático, tratamos de manejarlo con la mayor discreción posible para evitar disturbios”, explicó Mondragón. El procedimiento se desarrolló sin inconvenientes y, una vez finalizado el encuentro familiar, la joven fue trasladada nuevamente al penal.
Este tipo de permisos son poco frecuentes y responden a situaciones extremas. En este caso, la decisión judicial se apoyó en el derecho de la detenida a mantener vínculos familiares en circunstancias críticas, aunque bajo condiciones estrictas de vigilancia.

Cómo es el presente de Nahir Galarza en la cárcel
Mientras tanto, fuentes penitenciarias destacaron un cambio en el comportamiento de Galarza dentro de la cárcel. “Mejoró el comportamiento y bajó un poco el perfil”, señalaron.
Actualmente, la joven participa en talleres, actividades laborales y cursos de formación dentro de la unidad, lo que forma parte de su rutina cotidiana en el encierro. Además ya completó 15 actividades de formación y se encuentra cursando la carrera terciaria de psicología social.

El caso de Nahir Galarza, que conmocionó al país tras el crimen de su novio Fernando Pastorizzo —a quien mató de dos disparos luego de una discusión en diciembre de 2017—, vuelve así a ocupar la agenda pública.

