Con el acompañamiento de un sector del peronismo, la comisión de Acuerdos dejó listo para votarse en el recinto el pliego de la exsenadora neuquina Lucila Crexell, generando polémica por su vínculo con la Ley Bases y supuestos acuerdos previos con el Ejecutivo.
La comisión de Acuerdos del Senado dio luz verde para llevar al recinto el pliego de Lucila Crexell como embajadora en Canadá. La exsenadora neuquina había sido señalada durante el debate de la Ley Bases por el kirchnerismo, que la acusó de haber negociado su apoyo a cambio de un cargo diplomático previo ante la Unesco.
“Lo que está sucediendo hoy es un escándalo”, sostuvo el senador Carlos Linares, de Partido Popular, recordando que la aprobación de la Ley Bases quedó en empate y que el voto de Crexell fue decisivo. Desde el kirchnerismo, cuestionaron su idoneidad y criticaron lo que consideraron un “pago por un voto”.
La respuesta de Crexell
La exsenadora defendió su postura: “He actuado conforme a mis principios y no he incurrido en ninguna actitud contraria a la honorabilidad”, explicó. Además, aclaró que las denuncias judiciales vinculadas al tema fueron archivadas y que, para ella, “es un tema cerrado”.
Crexell también precisó que su acompañamiento a la Ley Bases respondió a negociaciones previas en las que estuvo involucrado el gobernador de Neuquén, Rolando Quiroga, y sostuvo que su acción buscaba beneficios para su provincia, como la aprobación del RIGI.
Debate político y cuestionamientos
Durante la sesión, la senadora Florencia López acusó a Crexell de “confirmar negociaciones oscuras” y de “votar en contra de sus propios pensamientos”, sugiriendo un posible cohecho. Crexell respondió que el PJ actúa como “paladín de la moral” mientras exfuncionarios cuestionados han ocupado cargos diplomáticos bajo gobiernos anteriores.
A pesar de las críticas, el pliego quedó formalmente listo para ser tratado en el recinto, donde se definirá su ratificación definitiva como representante diplomática de Argentina en Canadá.



