Así lo plantean la psicóloga Ivana Bognano y la asesora de imagen Gabriela García, quienes impulsan un espacio de acompañamiento integral destinado a mujeres que atraviesan este momento.
«Hay cambios biológicos importantes, sobre todo por el descenso hormonal, pero también aparecen transformaciones emocionales y psicológicas que muchas veces no se visibilizan», explicó Bognano. En ese sentido, señaló que la perimenopausia —los años previos a la menopausia— puede extenderse hasta una década y presenta señales como alteraciones del sueño, irritabilidad, niebla mental y cambios en el cuerpo.
Romper el prejuicio
Para ambas especialistas, uno de los principales desafíos es desarmar la idea negativa asociada a la menopausia.
«Tiene muy mala prensa, como si fuera el final de algo, y en realidad puede ser una oportunidad para redescubrirse«, sostuvo García. La propuesta, aseguran, es resignificar esta etapa como una especie de «segunda adolescencia», en la que la mujer puede volver a preguntarse quién quiere ser y cómo desea vivir.
En ese camino, remarcan la importancia de no atravesar el proceso en soledad.«Es clave buscar información adecuada, acompañamiento profesional y espacios donde compartir con otras mujeres. Eso ya es sanador», destacó Bognano.
El rol de lo emocional y la salud integral
Además de los controles médicos, que siguen siendo fundamentales, las especialistas insisten en la necesidad de atender la dimensión emocional.
«Hay duelos que aparecen: por el cuerpo que cambia, por etapas que se cierran, por los hijos que crecen. Es un momento para replantearse el propósito«, explicó la psicóloga.
En muchos casos, incluso, surgen cuestionamientos profundos sobre la identidad y el proyecto de vida. «Hay mujeres que dicen ‘tengo todo armado, pero no me llena’. Y esta etapa habilita a hacerse esas preguntas», agregaron.
La imagen también importa
Desde la asesoría de imagen, García subrayó que lo estético no es superficial, sino una herramienta que impacta directamente en el bienestar emocional. «La ropa, los colores, las texturas funcionan como reguladores emocionales. Pueden ayudarte a sentirte mejor, a potenciarte o a equilibrarte» , explicó.
En momentos de irritabilidad o cambios de ánimo —frecuentes en esta etapa—, la elección consciente de la imagen personal puede convertirse en una aliada para transitar el proceso de manera más amigable.
Un espacio para acompañar
Con este enfoque integral, Bognano y García lanzaron un programa online que busca brindar herramientas prácticas y contención. Quienes quieran formar parte de esta iniciativa pueden contactarse con las profesionales a través de @gabrielagarciaimagen y @mettasalud.ar o @ivabognano
La propuesta incluye encuentros grupales donde se abordan tanto aspectos emocionales como de imagen personal, con el objetivo de que las participantes puedan escucharse, validarse y construir hábitos que mejoren su calidad de vida.
«Queremos que las mujeres entiendan que no están solas y que esta etapa puede ser vivida de otra manera» , señalaron.



