Durante semanas, una extraña y preocupante situación mantuvo en vilo a los vecinos de la esquina de Yrigoyen y Jaime Coll. Lo que comenzó como un misterio terminó por convertirse en una denuncia pública a viva voz debido a la acumulación constante de residuos que generaban un foco de suciedad insoportable en la zona. El origen del problema era tan sistemático como desconcertante: un vecino, aparentemente con sus facultades mentales alteradas, se dedicaba diariamente a recolectar bolsas con restos de comida desde distintos puntos gastronómicos de la ciudad, las llevaba a su vivienda y luego, durante la tarde, las abandonaba en la mencionada intersección.
Esta rutina se repetía todos los días sin falta, desafiando incluso el intenso trabajo del área de servicios urbanos de la municipalidad, que realizaba limpiezas diarias en el lugar solo para encontrarse horas después con el mismo panorama de abandono. El malestar vecinal creció exponencialmente debido a que los perros de la zona rompían las bolsas para alcanzar los alimentos, esparciendo los desperdicios por toda la vía pública y agravando las condiciones de insalubridad.

Ante la gravedad de los hechos y la presión de los habitantes del barrio que ya habían llevado su reclamo a los medios de comunicación, el área de seguridad de la comuna decidió tomar medidas drásticas. Se instaló una cámara de vigilancia especialmente dirigida a capturar el momento exacto de la descarga. Las imágenes fueron elocuentes: a plena luz del día, el hombre fue captado trasladando los bultos desde su casa hacia la esquina, confirmando las sospechas que circulaban en el vecindario.

A raíz de esta evidencia, se produjo la intervención policial y se procedió a labrar una infracción contra el individuo, quien ya fue plenamente individualizado. Sin embargo, el caso abre un interrogante profundo sobre la efectividad de las medidas legales tradicionales. Al tratarse de una persona que padece una aparente alteración mental, la comunidad se pregunta qué impacto real tendrá la sanción y si las autoridades de salud intervendrán para brindar una solución de fondo que garantice tanto el bienestar del hombre como la higiene y tranquilidad de los vecinos. Bragado.



