Aunque la incomodidad por el caso de Manuel Adorni continúa, en el Gobierno apuestan a seguir mostrando gestión y dándole relevancia a los proyectos con los que, aseguran, podrán avanzar con el «reformismo más grande de la Historia»: Karina Milei encabezará este lunes la mesa política del Ejecutivo, donde se debatirán los últimos detalles de la modificación del Código Penal –podría retrotraerse la decisión de no agravar las penas para funcionarios- y el financiamiento universitario, entre otras iniciativas.
La reunión se celebrará este lunes, a partir de las 15, en las oficinas de la planta baja de Casa Rosada y acompañarán a la secretaría general de la Presidencia el jefe de gabinete, el ministro Diego Santilli (Interior), la senadora Patricia Bullrich, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem y el asesor presidencial Santiago Caputo, entre otros.
En el oficialismo había cierto conformismo sobre las repercusiones que obtuvo el fallo de la Justicia de Estados Unidos sobre YPF aunque reconocen que con el correr de los días el tema, «por ser de nicho», se ha ido apaciguando. «La buena noticia» mayormente impactó el viernes. Sí destacaban este domingo en el Ejecutivo que sorprendió la performance de la secretaría de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, quien con «humildad» pudo explicar los aspectos técnicos de la defensa argentina.
Por la tarde el secretario de Comunicación, Javier Lanari ponderó que «lo de YPF coloca a la Argentina en otra dimensión geopolítica. Es el fallo contra un Estado soberano más importante de la historia de la humanidad. Se logró por el posicionamiento del país frente al mundo. Nunca hubiese ocurrido siendo aliados de Maduro, Irán y Cuba» al reivindicar tácitamente la alianza entre Javier Milei y Donald Trump.
Sí hay preocupación por la escalada que ha tenido en el ágora digital pero también en los ciudadanos de a pie los escándalos que rodean a Manuel Adorni. «El viernes a la nochecita cuando salió su imputación comenzó a declinar el triunfo por YPF», se lamentaba una fuente oficial consultada. Otro importante funcionario sostuvo en que más allá que está ratificada la continuidad del ministro coordinador, «el tema permeó en la gente. Es como que faltó a su palabra».
Como sea, este lunes a la tarde se reunirá la mesa política para intentar surfear esta crisis y poner de relieve los proyectos con los que el Ejecutivo buscaría volver a ganar la agenda. Uno de ellos es la reforma del Código Penal. Luego que trascendiera este domingo la supuesta intención de la nueva conducción del ministerio de Justicia, a cargo de Juan Bautista Mahiques, de no agravar las penas para delitos de corrupción, el tema podría volver a analizarse en la reunión. Es que para un sector de oficialismo esta enmienda iría contra uno de los principales motores de la batalla cultural: la lucha contra la casta.
De hecho, en la presentación del proyecto en Casa Rosada, el 1° de diciembre de 2025, la cuenta de X de Jefatura de Gabinete posteó: «También incorpora sanciones más severas para funcionarios condenados por corrupción, incluyendo la pérdida de la jubilación de privilegio».
Otra de las iniciativas parlamentarias que el Ejecutivo intentaría poner de relieve es el nuevo proyecto de financiamiento universitario que, en las últimas semanas, habría quedado preso de las internas entre el karinismo y el campamento de Santiago Caputo. El subsecretario de Asuntos Universitarios, Alejandro Alvarez, se referencia en el espacio del asesor.
La puja entre «El Jefe» y el consultor sigue viva pero es cierto que en ambos campamentos han trabajado para atenuar los efectos del «aleteo de mariposa» que desencadenó la decisión de subir al avión presidencial a Bettina Angeletti para acompañar al ministro coordinador en la gira oficial por Nueva York. Van tres semanas desde que Clarín confirmó la noticia. «Pudimos salir de estar a la defensiva con lo de YPF, pero el tema Adorni continúa en la conversación pública», agregó la fuente consultada.
Otra de las iniciativas que LLA pretende poner en discusión es la reforma política para modificar las reglas electorales a un año de los comicios ejecutivos y parlamentarios. Se trata, a la postre, de cambiar el eje de discusión y mostrar a un oficialismo activo que confía en la amplitud de la musculatura política que obtuvo en el Parlamento para acelerar las reformas proyectadas.

