En la mañana del martes 31 de marzo de 2026, el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, fue blanco de una protesta y «escrache» en la entrada del barrio privado Indio Cuá Golf Club, ubicado en el partido de Exaltación de la Cruz. La movilización fue encabezada por organizaciones sociales que cuestionan el patrimonio del funcionario en medio del ajuste económico nacional.
Bajo la consigna de que «mientras el Gobierno Nacional le quitaba la asistencia a los comedores comunitarios, los funcionarios se enriquecían», los manifestantes visibilizaron la reciente polémica que rodea a una propiedad en dicho country. Según diversas denuncias y registros periodísticos, se trata de una casa de dos plantas que habría sido remodelada a nuevo y que no figuraría en la última declaración jurada de bienes del funcionario.
El foco del conflicto: el Lote 380
La controversia escaló tras conocerse que las expensas de la propiedad —que ascenderían a los $700.000— figuran a nombre de la esposa de Adorni, Bettina Angeletti. Investigaciones preliminares sugieren que la titularidad del terreno se habría firmado a fines de 2024, con un valor de mercado estimado entre los 130.000 y 250.000 dólares, dependiendo de las mejoras realizadas.
La diputada Marcela Pagano amplió recientemente una denuncia por enriquecimiento ilícito contra el Jefe de Gabinete, solicitando a la Justicia que investigue el origen de los fondos para la compra y refacción de la vivienda, así como la presunta omisión de este activo ante la Oficina Anticorrupción.
Reacción en el vecindario
El escrache no solo generó ruido político, sino también malestar entre los residentes del exclusivo barrio. Trascendió que el propio Adorni habría tenido que intervenir en el grupo de WhatsApp de los vecinos para intentar calmar los ánimos ante la presencia de la protesta y la guardia policial reforzada en el acceso.
A pesar de que desde el entorno oficialista, figuras como Lilia Lemoine intentaron minimizar el hecho calificándola como una «casa de clase media», la presión social y judicial sobre el patrimonio de Adorni continúa creciendo. Por su parte, el funcionario evitó dar detalles técnicos de su declaración patrimonial, limitándose a afirmar que «no tiene nada que esconder» y que presentará toda la documentación requerida ante la Justicia.



