
La producción industrial de Brasil, considerada la mayor economía de Latinoamérica, registró un crecimiento del 0,9% en febrero en comparación con enero, lo que indica una desaceleración, según informó el Gobierno.
Este incremento, el segundo de forma consecutiva, resultó inferior al del mes anterior, cuando el sector tuvo un avance del 1,8%, la mayor subida desde junio de 2024, de acuerdo con los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
En la comparación interanual, la producción industrial cayó un 0,7% frente al mismo mes de 2025.
Entre las actividades con mayor crecimiento en febrero respecto a enero destacan la automotriz (+6,6%) y la de derivados del petróleo (+2,5%). En contraste, disminuyeron la producción farmacéutica (-5,5%) y la metalúrgica (-1,7%).
El ritmo más lento de la producción industrial influyó en la desaceleración económica experimentada por Brasil en 2025, año en que el PIB creció 2,3%, cifra inferior al 3,4% registrado en 2024.
Tanto el Gobierno como el sector privado atribuyen esta desaceleración a la elevada tasa de interés, situada en 14,75% después de que el Banco Central aprobara recientemente un recorte tras varios meses de estabilidad.

Petrobras planea garantizar la autosuficiencia de Brasil en diésel
En otro orden, la petrolera brasileña Petrobras anunció este miércoles que revisará su plan quinquenal de negocios con el objetivo de garantizar la autosuficiencia de Brasil en diésel en un plazo de cinco años, en un contexto de volatilidad internacional por la guerra en Irán que ha encarecido el combustible.
El anuncio fue realizado en un seminario por la presidenta de la estatal, Magda Chambriard, quien explicó que la mayor empresa de Brasil busca eliminar la dependencia de importaciones, que actualmente cubren cerca del 30% del consumo nacional.
La ejecutiva señaló que el plan vigente contempla elevar la producción en unos 300.000 barriles diarios en el próximo lustro, suficiente para atender alrededor del 80% de la demanda, pero que ahora se estudia ampliarlo hasta el 100%.
“Estamos revisando ese plan para evaluar si podemos llegar a cubrir toda la demanda en cinco años”, afirmó Chambriard, quien destacó la importancia estratégica del diésel para el transporte de mercancías y la actividad agrícola en Brasil.
Como consecuencia de la guerra en Irán, el precio del diésel ha subido cerca de un 20% en Brasil en las últimas semanas, según datos de la Agencia Nacional del Petróleo, lo que genera presión sobre los costos logísticos y la inflación.

