Abril no es cualquier mes para Susan Boyle. No solo comienza con su cumpleaños, el 1° de abril, sino que también se conmemora un nuevo aniversario de la audición de Britain’s Got Talent que la catapultó a la fama en 2009.
La cantante, que siempre mantuvo el bajo perfil pese al estrellato mundial que le dio su memorable participación en el reality de talentos, cumplió 65 años.
«Muchas gracias a todos por sus lindos deseos de cumpleaños, tarjetas y regalos. Me sentí tan consentida y muy agradecida por toda su amabilidad y estoy realmente conmovida por el amor que me siguen transmitiendo», expresó en un posteo en sus redes sociales.

«Significa más para mí de lo que puedo decir. Estoy muy emocionada por por todo lo que está por venir y no puedo esperar a compartirlo con ustedes», anticipó.
Acompañó sus palabras de una foto suya junto a la chimenea, con globos y regalos que le hicieron llegar por su gran día. Su nuevo look también acaparó las miradas de sus seguidores: ahora luce su cabello corto, rubio y ondulado.
La memorable audición de Susan Boyle en Britain’s Got Talent
Un 11 de abril, hace 17 años, se presentó en la tercera temporada del programa de televisión Britain’s Got Talent. Desde que pisó el escenario captó la atención de los tres jueces de esa edición: Simon Cowell y Amanda Holden y Piers Morgan.
«Tengo 47 años y esta es solo una parte de mi. Estoy intentando ser cantante profesional. Solo les puedo decir que yo soñé un sueño«, les dijo en aquel entonces, antes de entonar los primeros versos de la canción «I Dreamed a Dream» del musical Los miserables.
El video de esa presentación se convirtió en un fenómeno global con más de 100 millones de reproducciones en YouTube. Obtuvo los tres «sí» para pasar a la siguiente etapa del certamen, venció a siete rivales y llegó a la gran final.
No había dudas de que Boyle era la favorita, pero no ganó. Quedó en segundo lugar, detrás del grupo de baile Diversity. Sin embargo, la popularidad que alcanzó le aseguró varios contratos discográficos, el lanzamiento posterior de ocho álbumes de estudio, dos nominaciones al Grammy y más de 25 millones de discos vendidos en todo el mundo.

Ocho hermanos y un estigma: la historia de vida de Susan Boyle
Susan Magdalane Boyle llegó al mundo el 1° de abril de 1961, con «falta de oxígeno». Tal como ella misma contó en varias entrevistas, su madre, Bridget, tenía 47 años cuando dio a luz y sufría presión alta.
La vida de ambas estaba en riesgo, incluso le aconsejaron a su madre un «aborto terapéutico», pero se negó y fue directo a cesárea. Aunque nació con hipoxia, pudieron estabilizar a la bebé y las dos se recuperaron.
El miedo a que haya sufrido daño cerebral por la falta de oxígeno, fue un estigma que la acompañó toda su infancia. Creció en Blackburn, West Lothian, en el Reino Unido.
Sus padres, escoceses de ascendencia irlandesa, eran grandes amantes de la música, y siempre había canciones de fondo en su casa, donde vivía la familia de 11 integrantes.
Su papá, Patrick Boyle, minero, y Bridget, mecanógrafa, mantenían juntos a sus nueve hijos, se respiraba música. Bridget tocaba el piano y Patrick solía imitar a Elvis Presley.
Susan cantaba desde los 5, y a los 12 años se sumó al coro del colegio y entonaba los clásicos religiosos en la parroquia local. Ese era su escape, su «lugar feliz», como describe hasta la actualidad en sus redes sociales.
En la escuela sufría bullying, se burlaban de ella por su apariencia y sus gustos musicales. La apodaron «Susan la simple«, y en su casa cada vez que notaban algo «diferente» en ella, pensaban que se debía a secuelas propias del parto.
Recién cuando sus padres ya no estaban en este mundo, Susan descubrió que tenía un alto coeficiente intelectual y recibió el diagnóstico de Síndrome de Asperger. «Ahora entiendo mejor lo que estaba mal, me siento aliviada y un poco más relajada conmigo misma», comentó al respecto.
En 1997 murió su padre, a los 83 años, y una década después su madre, a los 91. Dos años más tarde, Susan estaba desempleada, vivía sola con su gato Pebbles y era voluntaria en una iglesia. Fue en ese momento que decidió presentarse a Britain’s Got Talent.
El patrimonio de Susan Boyle: 40 millones de dólares que no gasta
Tras su fama internacional, comenzó su imperio financiero. Aquella mujer de 47 años sin trabajo de la que los jurados se rieron en una primera impresión, se convirtió en dueña de cuatro compañías de la industria artística: Duil Limited, Speur Business, Speur Ltd y Speur Films.
Según las estimaciones del portal especializado Celebrity Net Worth, en abril de 2026 Boyle tiene un patrimonio neto de más de 40 millones de dólares.
Pero el precio de la fama fue elevado en cuanto a su salud mental. En 2009, tras perder en la final en el reality, fue internada en una clínica psiquiátrica de Londres tras un colapso emocional por la presión y agotamiento extremo.
Tras su recuperación compró una casa de cinco habitaciones por 500.000 dólares, pero no soportó vivir allí y se la regaló a una sobrina. Volvió a la modesta casa de su infancia, compró la propiedad lindera por 145.000 dólares y creó un chalet adosado que se convirtió en la casa de sus sueños.
«Es mejor estar donde se tienen las raíces, te mantiene en tierra y previene que digas cosas que no deberías decir», explicó, y aseguró que no gasta más de 400 dólares por semana porque el dinero le resulta un activo contradictorio.
Lo cierto es que hubo muchas peleas familiares por su fortuna. Su hermano Gerry le pidió prestado medio millón que nunca le devolvió y tiempo después la amenazó con quitarse la vida si ella no le daba 65.000 dólares.

Estuvieron más de dos años sin hablarse, pero luego se reconciliaron cuando Gerry asistió a Susan en medio de un colapso emocional en el aeropuerto de Londres-Heathrow en 2016.
La artista discutió con un miembro del staff de British Airways, su hermano fue a buscarla y la llevó a una clínica de salud mental para que recibiera ayuda.
En 2015 su hermana mayor, Bridie, murió por un cáncer agresivo y esa pérdida fue un nuevo golpe emocional. «Era una mujer honesta que me ayudó durante toda mi vida y mi carrera; no le daba miedo decirme cuando yo intentaba hacer cosas que ella creía eran demasiado grandes para mí», declaró la cantante.

En 2016 Susan le contó a sus fanáticos que le habían diagnosticado diabetes tipo 2. «Tuve que dejar de comer dulces y pasteles, que es lo que más me gusta, pero estoy más ágil y en mejores condiciones físicas», indicó.
En 2019 tuvo su gran regreso televisivo en un programa especial America’s Got Talent: The Champions, donde quedó eliminada nuevamente en la final.

En junio de 2023 reveló que sufrió un derrame cerebral leve en abril de 2022. El episodio afectó su capacidad para hablar y cantar, requirió de una intensa rehabilitación durante tres años para regresar a los escenarios en 2025.
«Hoy fue un día maravilloso, con un sinfín de emociones. Regresé al estudio de grabación después de seis años, algo que me dijeron que tal vez nunca volvería a lograr. ¡Pero aquí estoy, en mi lugar favorito!», escribió en un posteo en su Instagram en noviembre de 2025.
«Gracias a mi mánager, Geraldine, por ser mi apoyo incondicional en todo momento y por ayudarme a volver a donde pertenezco«, manifestó. Desde entonces trabaja en nuevos proyectos musicales, lista para comenzar de nuevo a sus flamantes 65 años.

