El Sindicato de Empleados de Comercio llevará esta semana al Concejo Deliberante una iniciativa que propone el cierre de supermercados y autoservicios los domingos, con el objetivo de asegurar el descanso de los trabajadores del sector.
La propuesta llega luego de una etapa de diálogo con distintos actores comerciales, en la que se intentó avanzar por la vía del consenso.
Sin embargo, dos grandes cadenas de supermercados rechazaron la posibilidad de adherir al esquema. En cambio, el proyecto reúne el respaldo de los autoservicios de barrio, de los denominados supermercados chinos y de la Cámara de Comercio, que nuclea a los comercios locales.
Desde el gremio señalan que la idea apunta a recuperar una costumbre que estuvo vigente hasta la década del ’80, cuando el domingo era un día de descanso para quienes trabajan en el rubro. Según plantean, la medida no solo tendría un impacto favorable en las condiciones laborales, sino que también podría reorientar parte del consumo dominical hacia los comercios de cercanía.
La iniciativa aparece además en un escenario económico complejo, marcado por la caída de las ventas. En ese marco, los impulsores de la propuesta consideran que limitar la apertura de grandes superficies durante los domingos podría abrir una oportunidad para los pequeños y medianos comercios, que hoy enfrentan una fuerte retracción en la demanda.
El debate ahora quedará en manos del Concejo Deliberante, donde comenzará a discutirse un proyecto que combina una reivindicación histórica de los trabajadores con una defensa explícita del comercio local.



