La reunión permitió intercambiar miradas sobre el presente social y espiritual, en un contexto atravesado por desafíos cotidianos que interpelan tanto a la comunidad como a sus dirigentes. Como es habitual, el diálogo se caracterizó por su tono sereno y enriquecedor, con una fuerte impronta pastoral.
En el encuentro, el intendente de Margarita Belén, Javier Martínez, tuvo un gesto cargado de simbolismo: le hizo entrega a monseñor Dus del «Libro del Dolor a la Victoria». La acción no fue meramente protocolar, sino que abrió paso a un momento de reflexión compartida, en sintonía con el tiempo litúrgico que atraviesa la Iglesia.
En ese intercambio, el significado del libro cobró una dimensión especial. En vísperas de la Semana Santa, el dolor —eje central de la obra— se resignifica a la luz del mensaje pascual, como parte de un camino que conduce a la esperanza y la renovación espiritual. «Siempre todo en manos de Dios», fue la expresión que sintetizó el espíritu del encuentro, marcando el tono de una jornada atravesada por la fe y el compromiso con la comunidad.



