Las principales petroleras que operan en la Argentina acordaron sostener sin cambios los precios de los combustibles y se sumaron así a la estrategia que YPF activó para contener el impacto de la escalada internacional del petróleo sobre naftas y gasoil.
La medida, de alcance nacional, ya rige y se mantendrá por al menos 45 días, en un contexto de caída de la demanda y de fuerte volatilidad en el mercado energético global.
Las operaciones internas del sector tomarán como referencia el valor del crudo de marzo. De esa manera, aunque los productores facturen al precio internacional vigente, las refinadoras pagarán sobre la base previa y la diferencia quedará asentada en una cuenta compensadora para ser saldada más adelante. El objetivo es amortiguar el traslado inmediato de la suba del barril al precio final que pagan los consumidores en los surtidores.
Mucha presión
El entendimiento involucra a distintos actores de la cadena, entre ellos productores, refinadoras y empresas integradas, y será revisado una vez concluido el plazo inicial, previsto para mediados de mayo. La decisión llegó después de semanas de presión sobre los surtidores.
De acuerdo a qué marcas y puntos geográficos se tomen, los combustibles subieron de precio entre el 15 y el 20% desde febrero. En ese marco, el gobierno también resolvió postergar hasta el 1 de mayo la actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono.
Con este doble movimiento, una parte desde el sector privado y otra desde el plano impositivo, el mercado busca ganar previsibilidad en el corto plazo y evitar un nuevo salto en un rubro de fuerte impacto sobre la inflación y el consumo.
La extensión del conflicto en Medio Oriente afecta a los contratos pactados y acrecienta la incertidumbre por los precios, la logística y por el futuro de muchas actividades que podrían dejar de ser rentables. Ayer el portal IProfesional marcaba que «las alarmas y las señales están por todos lados. En el sector agropecuario, la directiva de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro) expuso el problema a través de una comunicación que denuncia el presente poco feliz para el sector y un futuro repleto de incógnitas».



