Por Pavla Ochoa /
En 1977, la comunidad del Centro Complementario de Educación Estética se mudó a su actual edificio. En ese momento, para sostener la matrícula escolar comenzaron a promocionar el espacio con volantes, visitando establecimiento por establecimiento, grado por grado. Una tarea titánica para vencer al fantasma de la matriculación.
El invierno de hace 49 años atrás brindó la pauta que ese nuevo establecimiento cerca de Gaona iba a ser duro de afrontar. Se compró una estufa a gasoíl como las que tienen los talleres de automóviles a la que bautizaron “Gimena”. Ahí apareció nuevamente la solidaridad y coordinación con la Escuela Industrial, acordando con la Dirección del establecimiento que lxs alumnxs iban a instalar la conexión del gas con sus maestros de taller en la Estética. Con ayuda de la comunidad educativa, con donaciones de todo tipo, rifas, subsidios del Consejo Escolar, ayuda de la Cooperadora, se compraron los materiales necesarios para la instalación de la red.
En aquella etapa, La Estética estuvo funcionando varios meses en el patio de la escuela y en los terrenos donde actualmente está el Hospital Municipal Mariano y Luciano de la Vega. Ante tanto esfuerzo por tener un lugar propio y para dejar un testimonio de esa lucha, Roberto Díaz plantó arboles de jacaranda, que actualmente están en la vereda del edificio.

La Escuela Estética enfrentó el abandono de las políticas públicas en educación artística. Con la fortaleza y resistencia de la lucha de la comunidad educativa construyó cimientos muy fuertes que consolidaron la tarea pedagógica en el distrito. Sobrevivió a los años de la dictadura cívica, eclesiástica, empresarial y militar en la Argentina, a las políticas neoliberales del gobierno peronista de Carlos Saúl Menem que impulsó la nefasta Ley Federal de Educación N° 24.185, sancionada en 1993. Transitó las jornadas febriles del 19 y 20 de diciembre que pusieron en jaque al gobierno de Fernando De La Rúa y en 2003, La Estética mostró su fuerza colectiva resistiendo a la propuesta de algunxs consejerxs escolares del distrito que querían mudar la escuela a las instalaciones de la Escuela Secundaria Manuel Belgrano. La convicción de Bety Paz y la comunidad, dejó sin efecto esa iniciativa.

Ese mismo año, estudiantes y profesores, eligieron un nombre para llamarse . El elegido por todxs fue el de Pablo Neruda. Recuerdo haber estado presente en el acto haciendo entrevistas para el Diario Para Ud!.. y haberme emocionado de hablar nuevamente con unx de mis docentes, me refiero a Norma Gómez. Luego de apagar el viejo grabador a cassette nos abrazamos y recordamos juntxs a Paganini, Gabriela Biancotti, Rocío Dial, Ana Abatte, entre otras personas que fueron quienes me formaron artísticamente con una perspectiva inclusiva de la vida que quebraba en mil pedazos las lógicas individualistas que propone siempre el capitalismo salvaje.

El 21 de abril de 2004 inició su gestión como director del espacio educativo, Flavio Selinger. Así recordó por mensaje de WhatsApp ese primer día como directivx: «Fue el primer concurso de titulares de la Dirección de Artística desde que se creó, en el cual iniciamos en el año 2003 – allá por marzo- unos 157 postulantes de toda la provincia, y en diciembre quedamos 14 compañerxs para hacernos cargo de las distintas Escuelas de Estética de la Provincia. Siempre desde que inicié me propuse que la escuela fuera un espacio de arte de escuela pública y para todxs«.

En esa jornada lx recibieron 4 profesores, Marcelo Evangelista, Laura Pereyra, María Inés Ferreira y María Isabel Elizondo, la preceptora María Vadillo y la auxiliar Ana María Benítez. Esas personas, junto a Clara Retorto, Cristina Álvarez Hayes, Mercedes Brunati, Karina Matalone, en la Secretaría, y Analía Dagostino como Vicedirectorx, resistieron a los problemas edilicios del lugar. Desde el inicio, Selinger contó con el apoyo y la experiencia de quienes le precedieron en el cargo y no lx dejaron solx, hablo de Roberto Díaz, Norma Beatriz Gómez y Daniel Comas.
Fui muchas veces a la escuela a hacerle entrevistas que describían el abandono en materia edilicia por parte de las políticas públicas. Pese al pedido formal a las autoridades no obtenían respuestas concretas.
A partir del asesinato de Estado sucedido el 2 de agosto de 2018, con la explosión por una pérdida de gas en la Escuela Primaria N° 49, provocando las muertes de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, vicedirectorx y auxiliar del establecimiento, se puso en primer plano la desidia y abandono de los establecimientos educativos en el distrito.

La comunidad se mantuvo en pie de lucha para obligar al gobierno de la provincia de Buenos Aires a que las 285 escuelas morenenses estén en condiciones y sean seguras, para abrir sus puertas a lxs estudiantes.
En esos días de constante e insistente lucha, Flavio recibió amenazas por teléfono con un claro mensaje: «déjate de joder » y le detallaron el recorrido que hacían sus hijxs diariamente para amedrentarlx.
En base a la lucha que llevó adelante, docentes, directivxs, padres, madres y alumnxs ,que realizaron marchas y abrazos simbólicos a La Estética, se obtuvieron respuestas al pedido histórico logrando que se realizarán las obras necesarias que venían exigiendo desde hace muchos años atrás.

En el 2023 se jubiló Flavio Selinger y al mismo tiempo salió el diseño curricular específico para las escuelas estéticas que pasaron a llamarse «escuelas de educación artística». Desde ese momento en el cargo de directorx está Yamila Zamudio, acompañada por Adrián Velázquez como vicedirectorx, entre otrxs docentes que siguen apostando a la educación pública.

La Escuela Estética o la llamada actualmente Escuela Artística Pablo Neruda tiene 53 años de lucha, resistencia y de generar un espacio donde la libertad de expresión es el motor para lxs pibxs que asisten a las clases. Para quienes de alguna manera somos parte de esa historia, es un orgullo haber estado en ese lugar que fue la segunda escuela estética del conurbano bonaerense y que ante las adversidades construyó comunidad.

Hablar de esa experiencia pedagógica es contar parte de la historia de Moreno que sigue escribiéndose día a día. Para todxs siempre será La Estética… ese lugar que resiste y sigue sembrando semillas de transformación.



