En un movimiento estratégico para aliviar las finanzas locales y reactivar la obra pública, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, puso en marcha este lunes el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (Fefim).
La iniciativa surge como respuesta a la caída de la recaudación y la falta de transferencias por parte del Gobierno nacional, buscando cerrar filas con los intendentes de los 135 distritos bonaerenses.
Según el decreto 358/2026, el Fefim se financiará con el 8% de los recursos obtenidos por la emisión de deuda pública provincial. Para los períodos 2026 y 2027, el gobierno garantiza un piso de $ 250 mil millones en caso de que dicho porcentaje resulte insuficiente.
No obstante, si la Provincia logra colocar el monto total de deuda autorizado por la legislatura (casi $ 4 billones), el reparto de recursos podría ascender hasta los $ 317.200 millones.
El 70% de los recursos se distribuirá a través del Coeficiente Único de Distribución (CUD), que pondera factores como la población, la superficie y la capacidad tributaria de cada distrito.
El 30% restante se otorgará mediante la adhesión a uno de tres programas específicos: Transporte y Acceso Territorial, Mejoramiento de la Infraestructura Municipal, o Cultura y Territorio. Los municipios deben optar exclusivamente por uno de estos planes para asegurar la eficiencia en el uso de los recursos.



