El croata rememoró su debut en 2006, casualmente ante la Selección Argentina comandada por Juan Román Riquelme.
Luka Modric se erigió como uno de los futbolistas con mejor trato de balón y panorama de todo el globo. Eso le valió un fructífero paso por el Real Madrid, y llevar a Croacia a una final y una semifinal en las dos últimas Copas del Mundo. Ahora, el volante recordó su debut ante la Selección Argentina.
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Luka Modric llenó de elogios a Juan Román Riquelme:
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Hay un dato que no está demasiado presente en los fanáticos Albicelestes. El debut de Modric en la Selección de su país se dio en 2006, casualmente en un partido amistoso ante la Selección Argentina que comandaba dentro del campo de juego Juan Román Riquelme, al cual tuvo que marcar.
En diálogo con Mundo Deportivo, el croata recordó con nostalgia ese momento, elogiando al diez argentino y contando intimidades de ese día. «Yo lo admiraba mucho. Era un jugador por el que daba gusto pagar una entrada”, aseguró al principio. Pero el reconocimiento no sólo llegó de parte del jugador, ya que su DT también pensaba lo mismo.
El temor del cuerpo técnico de Croacia, Juan Román Riquelme:
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Modric confesó que en la previa del duelo recibió una advertencia del cuerpo técnico, respecto a su rol dentro del equipo. «El entrenador de la selección me dijo que mi tarea sería difícil en nuestro siguiente partido contra Argentina. Me reí en ese momento y le dije que tendríamos un partido duro contra un gran equipo como Argentina, pero que estábamos acostumbrados a partidos difíciles, así que no había necesidad de preocuparse», expresó.
Sin embargo, más tarde el jugador entendió lo que Su entrenador quería decir. «Su cara mostró confusión en ese momento y yo no sabía la razón. Pero, cuando fuimos a ese partido y vi a Riquelme, entendí que él era la razón del miedo del entrenador«, completó.
En ese sentido, Modric realizó un análisis pormenorizado acerca de las cualidades de Riquelme, y lo describió a la perfección.»Lo que más admiraba era que cada vez que tenía la pelota, realizaba un escáner visual del campo, desde el más cercano, al más lejano espacio. Siempre estaba tratando de encontrar una opción para un pase, ya sea para generar un gol o para escapar de la presión del rival. Recuerdo que corría con la pelota como si la estuviera sosteniendo de una manera extraña. Era capaz de hacerme caer delante de él cada vez que estaba cerca de mí y yo lo veía irse tan fácilmente», cerró.

