¿Puede un edificio en altura generar parte de la energía que consume? Esa es la pregunta que guía el trabajo de Tadeo Fernández, estudiante de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), quien lleva adelante una investigación centrada en la incorporación de sistemas de generación solar en torres de la ciudad de Resistencia.
El estudio no se limita a evaluar instalaciones sobre estructuras existentes, sino que propone un enfoque más ambicioso: integrar paneles solares desde el diseño mismo del edificio. La meta es determinar si esta estrategia resulta técnicamente viable y económicamente sustentable en el contexto del Nordeste Argentino.
El proyecto, titulado «Estrategias de integración fotovoltaica en proyectos de edificios en altura en Resistencia», se desarrolla en el marco de una Beca de Estímulo a las Vocaciones Científicas (EVC-CIN), con la guía de los investigadores Luis Vera y Claudia Pilar. A diferencia de estudios previos realizados en el campus universitario sobre edificaciones ya construidas, esta iniciativa apunta a intervenir en la etapa inicial de planificación.
Para ello, el trabajo contempla cinco líneas de acción: analizar antecedentes nacionales e internacionales, seleccionar un edificio tipo para estudio, simular su comportamiento energético, calcular costos de inversión y recuperación, y finalmente identificar las alternativas más adecuadas para la región.
En términos metodológicos, Fernández utilizará herramientas de modelado y simulación como SketchUp, AutoCAD, EnergyPlus y DesignBuilder, que permiten estimar la generación de energía según variables como orientación, altura y radiación solar. Los datos climáticos se obtendrán de fuentes oficiales como el Servicio Meteorológico Nacional.
El análisis también distingue dos estrategias posibles. Por un lado, la «integración», que reemplaza materiales tradicionales por superficies capaces de generar energía —una opción más avanzada pero aún costosa en Argentina—. Por otro, la «aplicación», que implica instalar paneles sobre estructuras ya existentes, alternativa más accesible y con mayor potencial inmediato en el mercado local.
Además del aspecto técnico, el estudio incorpora una dimensión económica clave: estimar cuánto cuesta implementar estos sistemas y en cuánto tiempo se recupera la inversión a partir del ahorro energético. Para ello, se relevarán precios de materiales y equipos en proveedores regionales.
El trabajo se desarrolla en el Instituto Tecnológico de Diseño Ambiental del Hábitat Humano (ITDAHu) y el Grupo de Estudios Tecnológicos (GET) de la UNNE, y apunta a generar herramientas concretas para profesionales de la construcción y organismos públicos.
Entre los resultados esperados se incluye la elaboración de un catálogo comparativo de soluciones y un anteproyecto demostrativo que sirva como referencia para arquitectos, ingenieros y desarrolladores. Pero, además, el impacto trasciende lo técnico: la presencia visible de paneles solares en el paisaje urbano puede funcionar como un mensaje cultural, promoviendo la adopción de energías renovables.
En línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la investigación busca aportar evidencia concreta para avanzar hacia ciudades más eficientes, donde la arquitectura no solo consuma energía, sino que también la produzca.



