El rebrote de casos de tos convulsa vuelve a encender las alertas sanitarias en la región. En diálogo con NORTE TV, la pediatra Alicia Michelini advirtió sobre un aumento sostenido de la enfermedad respiratoria en los últimos meses y vinculó directamente este escenario con la caída en los niveles de vacunación. «Lo que está ocurriendo es que paulatinamente va habiendo aumento de casos desde el año pasado», señaló la especialista.
La tos convulsa, también conocida como coqueluche, es una enfermedad causada por la bacteria Bordetella pertussis y afecta principalmente a los niños pequeños. Michelini explicó que, si bien durante años los casos habían disminuido gracias a la incorporación de la vacuna, la situación comenzó a revertirse. «Lamentablemente esta enfermedad, que está protegida por una vacuna, no está exenta de lo que ocurre con el descenso de la vacunación», remarcó.
En ese sentido, la médica fue contundente al explicar que la clave está en la cobertura inmunológica de la población. «Cualquier vacuna tiene que superar el 90 o 95% de protección para generar inmunidad de grupo, y eso es lo que no está pasando», indicó. Esta baja cobertura no solo expone a quienes no están vacunados, sino que también favorece la circulación de la bacteria y el contagio a los más vulnerables.
Uno de los puntos más críticos es el riesgo que corren los bebés, quienes pueden desarrollar cuadros graves. «El niñito es el que más riesgo tiene de enfermar en forma grave, con cuadros respiratorios severos que pueden requerir internación e incluso llevar a la muerte», advirtió Michelini. Por eso, insistió en la importancia de cumplir con el calendario de vacunación desde los primeros meses de vida, así como también en la vacunación de embarazadas para proteger al recién nacido.
Además, la especialista alertó sobre las formas más leves de la enfermedad en niños mayores y adultos, lo que dificulta su detección. «A veces la presentación es simplemente una tos persistente con ahogo, y ahí es clave la sospecha del médico», explicó. Este tipo de cuadros, aunque menos graves, pueden ser fuente de contagio para bebés que aún no están protegidos.
De cara a la temporada otoño-invierno, el riesgo de transmisión aumenta debido a la mayor permanencia en espacios cerrados. «Cuando los chicos van a jardines y escuelas, pasan muchas horas en ambientes no ventilados y eso favorece el contagio», sostuvo. En ese contexto, reiteró la necesidad de reforzar los controles y completar los esquemas de vacunación.
Finalmente, Michelini dejó un mensaje claro para las familias: «El problema no es la vacuna, sino que no están los esquemas cubiertos». Y agregó: «Todavía encontramos chicos de 8 o 9 años que no tienen la vacuna del ingreso escolar». Por eso, recomendó revisar los carnets y acercarse a los vacunatorios ante cualquier duda, destacando el rol fundamental de la prevención para evitar enfermedades que, gracias a las vacunas, habían logrado mantenerse bajo control.



