La gran fiesta del trail en San Martín de los Andes cerró con récords y emociones. Mientras Pereyra se quedó con sus cuartas 100 millas, el local Delía Gregory sorprendió al ganar los 10K y los 110K, liderando una legión de 6.000 corredores que desafiaron a la montaña
La fila india de la aventura, las promesas y del disfrute de la montaña. Patagonia Run fue otra vez la más elegida por los corredores. Foto: gentileza
La edición 2026 del Patagonia Run bajó el telón en San Martín de los Andes, consolidándose no solo como la competencia de trail más convocante del continente, sino como un fenómeno de identidad y superación que trasciende lo deportivo. Durante cinco días, la ciudad cordillerana se transformó en el epicentro de un ritual que reunió a cerca de 6.000 corredores y movilizó a más de 20.000 visitantes, generando un impacto económico comparable al pico de la temporada de verano.
El gran protagonista de esta edición fue el local Benjamín Delía Gregory, quien se convirtió en la «sensación» del evento al lograr una hazaña inédita: ganar las distancias de 10K y 110K. Su imagen, portando un plan de alimentación junto a fotos de sus seres queridos y la frase «¡acordate de sonreír!», resumió la esencia de una carrera donde la voluntad empuja cuando el cuerpo duda. Por su parte, el neuquino Sergio Pereyra agigantó su leyenda al coronarse por cuarta vez en las exigentes 100 millas, la prueba reina de 160 kilómetros que atraviesa los terrenos más técnicos de la geografía patagónica.
Más allá de los podios, el festival se destacó por historias de vida como la de Paula Fuentealba, quien regresó a su ciudad natal para cerrar un círculo personal a través del running, o la de Adrián Varas, quien desafió los límites encadenando las distancias de 21K, 42K y las 100 millas. Con una logística de 500 personas trabajando con precisión quirúrgica, la organización liderada por Mariano Álvarez logró que miles de competidores cruzaran la meta en condiciones climáticas excepcionalmente favorables, con días soleados que acompañaron el esfuerzo en los senderos.
Tras 16 años de historia, el Patagonia Run ha dejado de ser un evento aislado para integrarse al ADN de San Martín de los Andes. Lo que comenzó en 2009 con apenas 900 inscriptos es hoy un motor económico vital que desborda hoteles y restaurantes, reafirmando que en esta travesía por los cerros, desde la elite hasta el último aficionado, todos encuentran una forma de victoria.



