Señor director de NORTE:
He leído la publicación del día 12 de abril del corriente año, en la página 4, con el título: «Sameep culmina las obras cloacales en el Barrio España».
Continúa la exposición que «culminan integralmente» el operativo de la red cloacal del Barrio España, cuya ejecución estuvo a cargo de la Gerencia de Servicios, la Gerencia de la Planta de Tratamientos de Líquidos Cloacales, equipos técnicos especializados, bajo la supervisión del Departamento de Higiene y Seguridad que realizaron un «by pass», vaciamiento, desobstrucción y acondicionamiento de la infraestructura… (¿?)
En estos tiempos de posverdades, mundos paralelos, relatividad mediante, y degradación de la palabra cuyos contenidos pueden tener sentidos contradictorios o variadas interpretaciones, los vecinos del Barrio España, asistimos desconcertados ante tamaña descripción de las labores realizadas y del nivel jerárquico e idóneo de sus realizadores.
¿Será un capricho de la naturaleza que despertemos en la cochambre de efluentes que rodea nuestras casas, que se cuela subterráneamente, que corre por canaletas, veredas y calles a cielo abierto?
¿Serán solo sensaciones psicológicas la molestia de percibir malos olores en el entorno, picazón de la piel, sentir que la humedad sube por los pisos, paredes, muebles y ropas? A esta altura dudamos de nuestras percepciones. Sospechamos que quizá existe otro Barrio España que «culminó integralmente» su urbanización y sanidad.
Quizá los vecinos de este Barrio España somos incapaces de ver a las cuadrillas expertas destapando las cloacas, limpiando desagües y canaletas, colocando los nuevos caños de impulsión de 200 a 160 mm, comprados por las inversiones que realizó la nueva gestión de la empresa Sameep, presidido por Nicolás Diez.
Los vecinos de este Barrio España padecemos de un negacionismo colectivo de lo que anuncia Adrián Soto. Él ve mejoras que «impactan directamente en la calidad de vida de los vecinos, optimizando las condiciones de higiene, salubridad y cuidado».
La mentira institucionalizada como verdad es distribuida sin culpas ni vergüenza.
Mientras, nosotros los habitantes del Barrio, estamos inundados, salpicados humedecidos y ahogados en un vapor maloliente, enfermos, angustiados, inseguros y desamparados entendemos que los acuerdos sociales se rompen con la facilidad de un chasquido y la palabra perdió el rigor de verdad y de honor que nuestros padres y abuelos nos enseñaron.
Los reclamos en la empresa sólo se realizan por teléfono, atienden empleadas que cumplen con la rutina de derivar al departamento, la oficina, la gerencia o cuadrilla…
Los días, las semanas, los meses y años transcurren en este ritual burocrático, mientras nuestra gente se enferma y las estructuras de los edificios se deterioran paralela e inexorablemente.
PALMIRA ANTONIA SOTELO
DNI 13309758
SANDRA E. AGUIRRE
DNI 24.079.488
SERGIO CASTELLÁ RAMIREZ
DNI 25.509.824
RESISTENCIA



