La explicación de este salto está vinculada a decisiones recientes del Gobierno nacional, indicó Violeta Carreras, investigadora del Instituto Argentina Grande, producto de un cambio en el esquema de subsidios. Hasta febrero, en las zonas más cálidas del NEA y NOA existía un bloque subsidiado de hasta 550 kWh mensuales. En marzo, ese límite bajó primero a 300 kWh y finalmente quedó en 150 kWh.
En marzo, la inflación a nivel nacional se ubicó en 3,4% y acumuló diez meses consecutivos sin retrocesos, pero el dato más preocupante surge del análisis regional: en el Noreste Argentino (NEA), los servicios básicos registraron subas muy por encima del promedio nacional.
En esa región —integrada por Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones— el rubro Vivienda y Servicios del Hogar aumentó 9,7%, casi el triple que en otras zonas.
Decisiones nacionales y traslado a tarifas
Dentro del segemento Hogar, la mayor presión provino de electricidad, gas y otros combustibles, que subieron en promedio 14,1%, mientras que en el resto del país las subas oscilaron entre el 3% y el 5%, y en la Patagonia apenas alcanzaron el 2%. La explicación de este salto está vinculada a decisiones recientes del Gobierno nacional, indicó Violeta Carreras, investigadora del Instituto Argentina Grande, producto de un cambio en el esquema de subsidios. Hasta febrero, en las zonas más cálidas del NEA y NOA existía un bloque subsidiado de hasta 550 kWh mensuales. En marzo, ese límite bajó primero a 300 kWh y finalmente quedó en 150 kWh. A partir de ese consumo, los usuarios deben pagar tarifa plena, lo que encarece notablemente el servicio.
En paralelo, en provincias como Chaco también se aplicaron aumentos locales. Según explicó el ex ministro de Economía provincial Santiago Pérez Pons, la distribuidora estatal actualizó el Valor Agregado de Distribución en un 70%, lo que incrementó los costos operativos. Además, el cambio en la segmentación tarifaria dejó a muchos usuarios fuera de programas de asistencia como “Chaco Subsidia”.
El impacto es aún mayor si se considera que el NEA es una de las zonas con mayores niveles de pobreza, donde los hogares destinan gran parte de sus ingresos a servicios básicos y alimentos. En este último rubro también se registraron aumentos superiores al promedio: en marzo, los alimentos subieron 4,7% en la región, frente al 3% en el Gran Buenos Aires.
Costos logísticos y brecha estructural
Carreras atribuyó este comportamiento, en parte, al aumento de los combustibles —que subieron en torno al 20% en marzo—, lo que encarece la logística en una región que depende del traslado de mercaderías desde otros puntos del país. También mencionó un reacomodamiento de precios relativos.
Por su parte, Pérez Pons no descartó ese ajuste estructural, pero remarcó que los costos logísticos y el deterioro de la infraestructura en los últimos años profundizan la diferencia regional.
En este contexto, la combinación de quita de subsidios, actualización de tarifas y mayores costos logísticos explica por qué el NEA enfrenta incrementos significativamente más altos en servicios y alimentos, afectando con mayor intensidad a los sectores de menores ingresos.
Con informacion de Página 12.
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