
Mayka Navarro
Barcelona
Pepe, el hombre de 66 años en silla de ruedas y con diferentes patologías médicas que le obligan a estar conectado a una botella de oxígeno, ha salido de prisión este jueves a las siete y cuarto de la tarde. El hombre había regresado al centro de Brians en ambulancia tras la vista celebrada al mediodía en la Ciudad de la Justicia. Durante el acto y en presencia del acusado, que la semana pasada asestó un navajazo mortal en el corazón a un joven de 18 años que trató de arrancarle la cadena de oro, la Fiscalía ha solicitado que el hombre pueda permanecer en su domicilio, incluso, que se le permita las salidas puntuales por el barrio que realizaba antes del grave incidente. Es decir, un arresto domiciliario, con la autorización para sus visitas médicas pautadas y esas salidas diarias de paseo, que tiene prescrita por motivos terapeúticos.
La abogada de la familia, Eva Vivo, ha presentado un detallado informe de vulnerabilidad con las distintas enfermedades que padece Pepe, y ha solicitado la libertad para su cliente, con medidas cautelares, como la prohibición de salida de España, para la que entregaría su pasaporte.
Sobre la una y media de la tarde, la misma ambulancia que había trasladado a Pepe de la prisión a la Ciudad de la Justícia, lo ha devuelto a la cárcel, concretamente al departamento de enfermería, donde ha permanecido los diez días que ha estado en prisión provisional.
Los hijos del individuo y la abogada se trasladaron a la prisión para recoger al hombre. Había dudas sobre si el traslado se realizaba en ambulancia, pero finalmente ha viajado en el vehículo de uno de los hijos, con la silla de ruedas plegada en el maletero.

Escribe y cuenta historias de la mala vida desde que empezó en el oficio del periodismo, desde los tiempos del fax. Autora de ‘Desmontando el crimen perfecto’. Convive con dos perros, Simón y Lola; y con todo por aprender



