
Barcelona
Con una gran cena solidaria en su restaurante Catalina (Gavà), Óscar Manresa presentó el jueves la fundación que lleva el nombre de su madre, Catalina, a quien elogió por haberse dejado la piel para darles de comer cuando su marido falleció siendo muy joven. “Nosotros somos una familia humilde de la Barceloneta y sé el valor que tiene la oportunidad de disfrutar de una comida llena de cariño para una persona o una familia vulnerable”. Y eso, “dar de comer a todos”, es lo que repetía el cocinero y empresario cuando junto a la directora de Fundación Catalina, Maite Ferre, presentaron las diversas patas sobre las que se sostiene su proyecto social. “Todo parte de la pandemia, cuando colaboramos con mi amigo Romain Fornell y el equipo de Comer para servir comidas que entregábamos a diversas ONG a través del proyecto Quédate a Comer”.
Manresa explicó que la fundación es el resultado de ordenar y organizar una labor que no podían culminar sin la estructura de la que ahora disponen: quieren conectar las cocina profesionales con entidades que trabajan para ayudar a personas vulnerables; rescatar excedentes alimentarios de hoteles y restaurantes (Hilton ya está implicado) y elaborar menús ajustados a la demanda de diferentes entidades sociales; ofrecer comidas que sirvan para un momento de celebración para familias en situación de sufrimiento, y dar formación en cocina a personas en riesgo de exclusión social. Los numerosos asistentes (entre ellos Lewandowski, buena parte del equipo del Barça de baloncesto o Loquillo, gran amigo de Manresa, apoyaron la interesante iniciativa del cocinero.

Periodista barcelonesa, trabaja en La Vanguardia desde 1989, donde escribe sobre gastronomía y dirige el canal Comer en la web de este diario. Ha impulsado, junto a Fundación Raíces, el proyecto social Cocina Cociencia, dedicado a la inmersión social y laboral de jóvenes en riesgo de exclusión a través de la restauración.



