Un hallazgo de enorme valor científico se concretó en la provincia de Río Negro. Un equipo de especialistas del CONICET descubrió restos fósiles de un antiguo cocodrilo que vivió hace aproximadamente 85 millones de años, en el Área Natural Protegida Paso Córdoba, en General Roca.
El descubrimiento comenzó con un fragmento de cráneo hallado por el becario posdoctoral Facundo Riguetti. A partir de ese primer indicio, los investigadores ampliaron la excavación y lograron recuperar más partes del esqueleto, como vértebras, huesos de las patas y otros elementos del postcráneo.
Un cocodrilo muy distinto a los actuales
Por las características de los restos, los científicos estiman que podría tratarse de Notosuchus terrestris, una especie muy conocida en la Patagonia, aunque con particularidades que hacen a este hallazgo especialmente relevante.
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A diferencia de los cocodrilos actuales, estos animales no eran grandes depredadores acuáticos. Eran más pequeños, medían cerca de un metro (sin contar la cola) y estaban adaptados a la vida terrestre, con una postura erguida que les permitía moverse de manera más ágil, similar a la de un mamífero.
Los fósiles corresponden a la Formación Bajo de la Carpa, un entorno que, según explican los investigadores, combinaba cursos de agua efímeros con condiciones desérticas, donde el viento tenía un rol predominante.
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Ese escenario ayuda a entender cómo vivían estos animales y cómo lograron adaptarse a condiciones cambiantes en plena era de los dinosaurios.
La importancia del descubrimiento
El valor del hallazgo no radica solo en la antigüedad, sino en la calidad de la preservación de los restos. Algunas partes del esqueleto encontradas en Paso Córdoba son poco frecuentes en otros ejemplares de esta especie.
Esto permitirá avanzar en estudios más precisos sobre su anatomía y comportamiento, incluyendo análisis biomecánicos para entender cómo se desplazaba, si corría y de qué manera lo hacía.
Incluso, los investigadores no descartan que se trate de otra especie. De ser así, el impacto sería aún mayor, ya que en la zona se registran pocos cocodrilos fósiles, generalmente representados por ejemplares únicos.



