El ingreso del proyecto de Reforma Política al Senado expuso un escenario de fuerzas dividido, con apoyos y rechazos incluso dentro del universo aliado del Gobierno. La iniciativa impulsada por Javier Milei enfrenta un camino legislativo complejo, donde cada voto adquiere un peso específico. En ese mapa, la representación chaqueña aparece como un punto de atención central.
RECHAZOS Y RESPALDOS
El bloque de Unión por la Patria anticipa una postura mayoritariamente crítica, donde figuras como Jorge Capitanich ya se posicionan en contra del proyecto. En el extremo opuesto, el oficialismo y sus aliados buscan consolidar respaldo, con legisladores como Juan Cruz Godoy alineados con la iniciativa.
Sin embargo, la principal incógnita se concentra en Silvana Schneider. Su llegada al Senado mediante la alianza provincial entre La Libertad Avanza y la UCR la ubica en una encrucijada política: ambos espacios mantienen diferencias sustanciales respecto de puntos clave del proyecto, especialmente la eliminación de las PASO. Su voto podría inclinar la balanza en una discusión que, a priori, se anticipa voto a voto.
PROYECTO EN ANÁLISIS
Más allá del escenario político, la iniciativa oficial presenta una estructura extensa: 78 artículos organizados en siete títulos que introducen modificaciones profundas en el sistema electoral. El texto apunta a reformar la Ley Orgánica de los Partidos Políticos, el financiamiento partidario, las reglas de campaña y la elección de representantes al Parlasur.
Uno de los ejes más sensibles es la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). El Gobierno busca su derogación definitiva, aunque reconoce resistencias incluso entre aliados, lo que abre la posibilidad de una solución intermedia, como una nueva suspensión. El argumento oficial se centra en el costo económico y en la baja utilidad del mecanismo para dirimir internas.
El proyecto establece que la selección de candidaturas quedará en manos de los partidos, bajo sus propias cartas orgánicas, reemplazando el esquema de competencia abierta por mecanismos internos y sistemas de avales ciudadanos.
En paralelo, se introducen cambios en la personería jurídica de los partidos, elevando requisitos de afiliación y representación territorial, y se endurecen las condiciones para su continuidad. También se modifica el régimen de financiamiento, con nuevos límites a los aportes privados y mayores exigencias de control.
La iniciativa también incorpora el sistema de «Ficha Limpia», que prohíbe la candidatura de personas con condena en segunda instancia por delitos dolosos. Para su implementación, se crea un registro público a cargo de la Justicia Electoral, con aplicación automática de la inhabilitación.
Otro aspecto relevante es la reforma en la elección de parlamentarios del Mercosur, que pasarían a ser designados por la Cámara de Diputados.



