La iniciativa propone secuestros, decomisos y hasta la compactación de vehículos para reducir los ruidos molestos que afectan a miles de vecinos en zonas urbanas.
En medio de crecientes quejas por la contaminación sonora en áreas urbanas, un proyecto legislativo presentado en la provincia de Buenos Aires busca aplicar medidas más estrictas contra motocicletas que circulen con escapes modificados. La propuesta fue impulsada por el diputado Manuel Passaglia y apunta a reforzar el control sobre este tipo de infracciones viales.
El eje de la iniciativa radica en la posibilidad de secuestrar preventivamente los vehículos que incumplan la normativa vigente. Además, contempla el decomiso de los componentes alterados, cuya destrucción sería inmediata para evitar su reutilización en el mercado informal. Según el texto, también se buscará intervenir sobre toda la cadena vinculada a estas prácticas, incluyendo fabricación, comercialización e instalación de escapes no permitidos.
Desde el ámbito legislativo sostienen que las sanciones económicas actuales no alcanzan para desalentar estas conductas. Por eso, el proyecto introduce la opción de avanzar con la compactación total de la moto en situaciones consideradas graves o reiteradas, una medida que busca generar un impacto disuasorio más contundente.
La problemática del ruido urbano se ha intensificado en los últimos años, especialmente en grandes centros poblados del conurbano bonaerense. Diversos estudios sobre calidad de vida urbana señalan que la exposición constante a niveles elevados de sonido puede afectar la salud, generando estrés, trastornos del sueño y dificultades de concentración.
En este contexto, la propuesta legislativa también prevé sanciones más severas cuando las infracciones ocurran en zonas sensibles. Entre ellas se destacan las inmediaciones de hospitales, escuelas y espacios donde se desarrollan actividades públicas masivas, áreas donde el impacto del ruido resulta particularmente perjudicial.
El proyecto aún deberá atravesar el debate parlamentario, pero ya abrió una discusión más amplia sobre la necesidad de actualizar las normativas de tránsito frente a nuevas formas de contaminación urbana. Mientras tanto, los reclamos vecinales continúan en aumento, presionando por soluciones concretas.



