La interna en La Libertad Avanza sumó un nuevo capítulo judicial con un resultado adverso para la vicepresidenta, Victoria Villarruel. El Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 2 desestimó la denuncia que la titular del Senado había presentado contra el diputado nacional, Luis Petri, tras fuertes declaraciones televisivas.
La confrontación pública comenzó cuando el legislador mendocino afirmó en un programa y redes sociales que Villarruel era “funcional a la oposición”. Petri, además, aseguró que ella estaba “apostando al fracaso del Gobierno” para posicionarse como una alternativa de poder. Incluso, en la red social X, el funcionario llegó a calificar el rol institucional de la vicepresidenta como “golpista”.
Libertad de expresión, el argumento de la Justicia
Ante estos ataques, Villarruel recurrió a la Justicia acusando al diputado de calumnias, injurias y hasta de atentar contra el orden constitucional, argumentando que sus dichos eran “un sinnúmero de agravios, mentiras, inventos e información absolutamente falsa”. Sin embargo, el juez Sebastián Ramos y el fiscal Ramiro González rechazaron el planteo de plano.

El fallo judicial fue categórico al señalar que las manifestaciones de Petri se inscriben dentro del “derecho a la opinión y la crítica política”. Para la Justicia, los dichos del ministro, aunque polémicos, no tienen la capacidad de dañar la democracia como pretendía la denuncia de la vicepresidenta.
El freno a la «persecución» judicial
Uno de los puntos del dictamen fiscal, convalidado por el juez, advierte sobre el peligro de utilizar el poder del Estado para castigar opiniones políticas. El fallo señala que avanzar con una causa penal en este contexto implicaría una “auténtica persecución mediante un desmedido ejercicio del poder punitivo”.
La resolución subraya que las expresiones de Petri, más allá de que puedan ser cuestionables, “no alcanzan el umbral de lesividad exigido por el tipo penal analizado”. De esta manera, el tribunal reafirmó que en el debate público debe primar la libertad de expresión por sobre los intentos de judicializar las diferencias políticas.
Una interna que no da tregua
Este revés judicial deja a Victoria Villarruel en una posición incómoda frente al gabinete nacional. En su denuncia, ella había manifestado que las palabras de Petri no solo le generaban “aflicciones personales”, sino que además “socavan la institución que presido y el cargo que ocupo”.
Con este fallo, la Justicia ratificó que las acusaciones de «apostar al fracaso» y «quebrar al Gobierno» lanzadas por Petri forman parte del juego político. Mientras tanto, la relación entre la segunda en la línea de sucesión y el entorno más cercano a Javier Milei sigue atravesando su momento más crítico, ahora con un sello judicial que valida las críticas internas.



