«Nunca me pasó esto, ni siquiera en el mundial pasado, el de Qatar. Van dos semanas que todos los días tengo una cola de pibes preguntándome por las figuritas. Y los padres primero me dicen que me apure, que llegan tarde al colegio y luego piensan que me los estoy guardando, que no quiero vender, o que especulo con el precio. Te juro, ya no sé qué más hacer. Se ganan unos mangos, te lo acepto, pero es un dolor de cabeza. Panini creó un monstruo».
Jorge tiene 74 años y medio siglo de oficio. Su kiosco variopinto está en la calle Sánchez de Bustamante, cerca del Hospital de Niños. Este lunes, ante la presencia de un niño de siete años al borde de las lágrimas, juró que todavía no le llegaron figuritas ni los álbumes del Mundial 2026. «Alzalo al pibe, alzalo… Mirá nene -dice con los patos volados-, tengo todo este espacio reservado para las figus, ¿ves? ¿Qué dice acá, qué dice?». Tímidamente se escucha: «Figuritas y álbumes del Mundial», lee el chico angustiado.
Panini creó un monstruo, decía el kiosquero. Tal cual. Y más en esta época, en vísperas de la Copa del Mundo en Estados Unidos, México y Canadá… es un monstruo grande que pisa fuerte, porque la empresa viene jugando con el misterio, se comporta enigmática y es muy hermética a la hora de informar. Apenas un video a principios de abril con un ex árbitro italiano, famoso, que dice: «La espera terminó». Con cuentagotas, parece disfrutar el correveidile de la calle
«Este año no dará entrevistas. La empresa está muy enfocada al lanzamiento del álbum y las figuritas», dice la agencia que le hace la prensa a Panini que, sin embargo, aceptó responder un puñado de preguntas. Es cierto, poderosa y sabiendo estar su punto de mayor efervescencia, la empresa fundada en 1961 en Módena (Italia), y la única autorizada por la FIFA para hacer el álbum del Mundial, tiene claro que maneja la información, y la ansiedad colectiva a piacere.

«La expectativa por lo que se viene es muy alta porque la selección realmente está atravesando una época dorada y los chicos se sienten muy identificados con ídolos como Messi, el Dibu, Julián (Alvarez), Enzo (Fernández)… y la lista nos lleva a nombrar a todos los héroes de Qatar. Si los chicos están enganchados con la Selección, las probabilidades de hacer una buena campaña son mucho más altas, ¡así que esperemos que así sea!».
Pese a la cantidad de fake news que inundan las redes sociales, Panini le respondió a Clarín que «oficialmente será el jueves 30 de abril el lanzamiento de la colección más grande de la historia: un álbum de 112 páginas con las 48 selecciones y las figuritas que vendrán en paquetes con siete unidades. ¿Precios? Se darán a conocer cuando se realice el lanzamiento». Por lo que deslizaron media docena de kiosqueros, cada sobrecito costará $2.000, y el álbum de tapa blanda, $15.000.
«El hecho de tener más selecciones -remarca- implica tener una colección más larga. Pasaremos de 650 figuritas en Qatar 2022 a 980 en esta nueva edición. Es importante destacar que la versión de Argentina es la misma que en el resto de los países. Se contará con una edición de tapa dura, como en ediciones anteriores, y una tapa especial de la cuál aún no podemos dar muchos detalles pero será una sorpresa para nuestro mercado».

En septiembre de 2022, el gobierno argentino intervino para mediar en el conflicto por el faltante de figuritas. La Secretaría de Comercio convocó a directivos de Panini y a la Unión de Kiosqueros (UKRA) para intentar solucionar el desabastecimiento en los kioscos tradicionales. «La situación se había ido de las manos», habían señalado desde Panini. ¿Qué previsiones se tomarán para que no vuelva a ocurrir esa escasez?
«El récord de venta lo tuvo la colección del Mundial Qatar, y esperamos poder superarlo este año. Luego de la última experiencia en 2022, hemos realizado importantes ajustes en la cadena de suministros y estamos preparados para responder a una demanda aún más grande». Sobre el porcentaje qué incrementará la fabricación, Panini bajó la persiana: «Esa información es reservada, y la empresa no está autorizada a brindar esos datos».

La piratería siempre es un tema neurálgico cuando de álbumes y figuritas se trata. Desde 1970, Panini es la única empresa autorizada por la FIFA para hacer el álbum del Mundial. Ya va por su edición número quince, sin embargo el riesgo de la falsificación está a la orden del día. «Estamos atentos para alertar a los consumidores y recomendarles que sigan los anuncios de la colección en los medios oficiales de Panini en Argentina, donde no hay preventa«, afirma.
Sobre cuáles serán los puntos de ventas, desde la empresa señalen que «principalmente los kioscos de golosinas, luego los supermercados y también los canales digitales: ZonaKids.com (tienda online oficial) y la tienda oficial de Panini en Mercado Libre. El canal tradicional es el principal punto de ventas por la capilaridad que tiene, su velocidad de reposición, la posibilidad de compra de sobres individuales y la inmediatez de llevarse el producto en el momento».
Del reparto que hace New Rita, la empresa encargada de la distribución de las figuritas, se tomarán los cuidados pertinentes (autos de custodia) para que no se repita lo sucedido en 2014 y 2018, cuando fueron asaltados camiones que hacían repartos con miles de sobres. «Tomamos muchas medidas de seguridad para prevenir cualquier siniestro y poder garantizar la correcta distribución».
Clarín quiso indagar sobre la producción puntualmente. ¿Con qué anticipación? ¿Cuándo se empezó a producir? ¿Cómo se hace? «El proceso de desarrollo editorial empieza alrededor de doce meses antes del lanzamiento. Arrancamos definiendo la estructura de la colección siguiendo los lineamientos de FIFA, después tenemos un proceso de interacción directa con todas las selecciones para obtener las fotos de los jugadores. Respecto a la producción, Panini cuenta con plantas alrededor del mundo y el suministro de cada país depende de las necesidades de abastecimiento que el mercado requiera».

Y la gran incógnita de cada álbum: cómo se eligen las figuritas difíciles y cuál es el criterio de selección. «El objetivo es que los chicos y los coleccionistas completen el álbum, por lo que en las colecciones Panini no hay figuritas difíciles. La propuesta es que los chicos puedan intercambiar con sus amigos y conocidos, para poder completarlo. Existe un gran mito alrededor de este punto y es parte de lo que hace atractivo coleccionar… conseguir la difícil».
«Si nuestro ídolo máximo en vez de Messi fuera otro jugador -continúa la explicación-, estaríamos seguros de que aquella sería considerada la figurita difícil. Lo que probablemente suceda, además del deseo específico de una figura particular, es que los jugadores más populares de la colección tengan, en caso de tocar repetidas, un destino como pegarse en un cuaderno o guardarse en una billetera, en vez de ir al pilón de repetidas para intercambiar».
A dos días del lanzamiento oficial, ¿qué se pronostica para esta temporada? «Siempre que arranca un Mundial, se siente la ansiedad de la calle por el nuevo álbum y las figuritas. La colección del Mundial de Qatar 2022 batió todos los récords, por lo que igualarlo sería un hito muy importante. De nuestra parte, estamos preparados para que todos los coleccionistas del país puedan tener y completar su álbum».
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