Una ciudadana de Brasil compartió su historia de vida en relación con una condición médica poco frecuente y cautivó a millones de personas. Según aclaró, tiene una afección desde su nacimiento que afecta la movilidad de sus extremidades: no puede girar por completo las manos, lo que le impide rotar las palmas hacia arriba.
La protagonista de este relato se llama Yasmin y es una artista de 30 años que reside en Curitiba, la capital del estado de Paraná, situado en el sur del territorio brasileño, de acuerdo con el medio de noticias nacional G1.
El 22 de abril, Yasmin reveló su caso a través de una publicación en su cuenta de TikTok que llegó a más de 3,2 millones de usuarios. En ese posteo, la joven contó que notó por primera vez que no podía mover sus manos de una manera convencional cuando era muy pequeña, mientras estaba en la casa de una amiga de la época.
En aquel momento, según el portal de noticias local XV Curitiba, ella descubrió que se le dificultaba agarrar comida de la misma forma que su amiga.

«No podía hacer un cuenco con las manos para sostener pochoclo (NdR: palomitas de maíz). A la madre de mi amiga le pareció raro y se lo comentó a mi madre. Fue entonces cuando mi mamá se dio cuenta de que tenía esa dificultad de movimiento», dijo Yasmin en la red social.
Qué condición médica tiene la joven
Con respecto a su situación particular, la limitación en la movilidad de sus extremidades se debe a una anomalía congénita conocida como sinostosis radiocubital.
«La sinostosis radiocubital es una condición poco frecuente en la que existe una unión anómala (sinostosis) entre el radio y el cúbito (huesos del antebrazo) desde el nacimiento. Esta afección se presenta en ambos brazos (bilateral) en aproximadamente el 60% de los casos«, explicó el centro estadounidense de información sobre enfermedades genéticas y raras Genetic and Rare Diseases Information Center (GARD) en su sitio oficial.
En el caso de Yasmin, su sinostosis radiocubital es bilateral, es decir, ambas extremidades están comprometidas.

Según el centro médico de EE.UU. Boston Children’s Hospital, el síntoma característico de esta afección «es la dificultad (…) para rotar el antebrazo desde la posición con la palma hacia abajo (pronación) a la posición con la palma hacia arriba (supinación)».
A raíz de su condición médica, la ciudadana de Curitiba tuvo consultas con diversos profesionales y se realizó muchos exámenes. De acuerdo con G1, durante su adolescencia existió la posibilidad de que se sometiera a una cirugía. Sin embargo, debido a que ese procedimiento quirúrgico no garantizaba una resolución definitiva, optó por no efectuar la operación.
«Acepté que esa era mi condición y que iba a vivir con ella«, aseguró la joven al respecto.
Con el correr del tiempo, Yasmin se fue adaptando a su afección para poder realizar actividades cotidianas, como cargar a su hijo en brazos, manipular objetos, maquillarse y lavarse la cara, de acuerdo con G1.
«No puedo sostener cosas de forma convencional, así que tengo que poner todo encima de la mano (con la palma hacia abajo). Y lo hago bien. A veces la gente quiere darme cosas para que las sostenga, pero como no puedo, hago una pinza con la mano como si fuera un gran dinosaurio», afirmó en tono jocoso.

Por otro lado, la artista de 30 años aclaró que la sinostosis radiocubital no le impidió trabajar. Incluso, según indicó, se desempeñó como camarera durante muchos años y también realizó manualidades. Sin embargo, admitió que hay una actividad que todavía no logra llevar a cabo y que le gustaría hacer: tocar la guitarra.
«A veces me siento un poco como esas muñecas de plástico a las que les invertimos los brazos», declaró la joven, quien eligió narrar su historia recurriendo al humor.
Por otra parte, Yasmin le dedicó un mensaje alentador a quienes vivan con la misma afección que ella: «Sé que tuvimos que adaptarnos de las formas más inverosímiles posibles, pero quiero recordarte que eres increíble, eres una persona maravillosa, y que siempre que tengas un día difícil, puedes venir aquí y verme bromeando sobre todo».

