Joan Manuel Serrat soñaba de pequeño con ser bombero, pero finalmente la música le ha proporcionado una vida «heroicamente satisfactoria», que ahora resume en ‘Algo personal’, un cancionero oficial que incluye una breve autobiografía.
A Serrat le quedan «sueños de infancia» y no ha renunciado a todos los de juventud, dijo hace unos años durante la presentación de su libro en Madrid, sin embargo, tiene «un sentimiento agridulce» al percibir que algunos de ellos, que no son personales sino colectivos, quedaron «muy lejos».
«Algo personal», fue publicado por la editorial Temas de hoy, comienza con una breve autobiografía del cantante que se interrumpe cuando Serrat empieza a componer, momento a partir del cual son las letras de sus más de 400 canciones -incluidas en castellano y catalán- las que continúan su historia.

Pero estas composiciones no contienen una visión «biográfica», matizó, porque él escribe «de lo que es, de lo que sueña y de lo que le gustaría ser».
Aseguró que no es muy dado a recrearse con sus canciones, que las escucha «poco», pero al mismo tiempo se manifiesta «satisfecho» de su trabajo, de un oficio con el que sobrevive con «algo más que dignidad» y que le hace no considerarse «ni oligarca ni obrero».
«Basar el éxito en el dinero y la popularidad es un error, porque son cuestiones muy volátiles«, subrayó, mientras citaba a su familia y a sus amigos como fundamentos de su situación actual de armonía.
Serrat no se planteaba jubilar (hasta 2022), mientras la salud se lo permitiera y su público le siguiera demandando, y le aterraba pensar en la gente que estaba deseando retirarse, porque eso significa, a su juicio, que «han desperdiciado 40 años de su vida» en un trabajo que no les gustaba.

Cuando se miraba en el espejo veía a alguien «más viejo de lo que quería», pero por el momento el cantante mantenía sus ganas de trabajar en el mundo de la música y de subirse a un escenario, no tenía «nada más divertido que hacer».
«Todo lo que me gustaría ser, trato de sacarlo del condicional y llevarlo al presente«, dijo Serrat, quien no estaba sorprendido de el punto al que llegó no se lo esperaba, porque fue «el resultado de un largo proceso».
Para el cantante es «muy agradable» estar en la «memoria emocional» de tantas generaciones y sentir que forma parte del «imaginario colectivo«.
En su cancionero oficial afirmó ser «un charnego» y reconoció sentirse «muy orgulloso» tanto de su sangre aragonesa como de la tierra donde vivió, Catalunya.
«El mestizaje es fantástico» y «jamás me he sentido discriminado», aseveró.
EFE

