El Gobierno de Turquía anunció el hallazgo de una gran estatua de la diosa Atenea, en el marco de las exploraciones que se dieron en la zona donde antiguamente se alzaba un popular teatro.
La pieza sorprendió a los arqueólogos por su excelente estado de conservación y lo sofisticado de su cuerpo.
Además, refuerza la idea de que el lugar en el que se encontró no se reducía simplemente al entretenimiento cultural que se impartía desde el escenario de un teatro.
El sorprendente hallazgo de la estatua de Atenea: «Los trabajos que realizamos continúan sacando a la luz las huellas del pasado»
Hace algunos días, Mehmet Nuri Ersoy, el ministro de Cultura y Turismo de Turquía, comunicó que se halló una estatua de Atenea, como resultado de las excavaciones ocurridas en los restos del Teatro Occidental de la antigua ciudad de Laodicea, a unos 6 kilómetros al norte de la actual localidad turca de Denizli.
«Los trabajos que realizamos en el Teatro Occidental de Laodicea continúan sacando a la luz las huellas del pasado», escribió Ersoy en X.
La estructura mide alrededor de 2 metros y apareció tendida cerca del muro exterior del edificio principal, en el sector posterior del escenario, un área donde se acumuló relleno de escombros tras colapsos y reformas antiguas.
La diosa aparece erguida sobre una base circular, vestida con un peplo sin mangas (el vestido clásico griego) y una capa sujeta al cuello, algo que resulta poco habitual en representaciones de Atenea, lo que aumenta el interés del hallazgo. En el pecho, la égida muestra escamas, serpientes y a Medusa o la Gorgona, el monstruo que transformaba en piedra a aquellos que lo miraban a los ojos.
El peplo cae con una combinación de pliegues profundos y superficiales que generan un efecto de luces y sombras muy marcado. De hecho, algunos surcos son tan hondos que proyectan sombras densas, mientras que otros apenas insinúan la caída de la tela. Esa alternancia es típica de manos expertas, lo que evidencia que la obra fue hecha por un escultor especialmente hábil.

Un detalle muy revelador es que la parte trasera de la estatua está inacabada o trabajada de forma un tanto precaria, lo que suele indicar que la obra se colocó entre columnas o contra un fondo arquitectónico, pensada para ser contemplada frontalmente y no para ser ubicada en un pedestal aislado.
Laodicea, mucho más que un teatro: «Era un centro de expresión cultural»
El hallazgo refuerza la idea de que el Teatro Occidental de Laodicea no era solo un emplazamiento para representaciones, sino que también era un lugar donde ocurrían otro tipo de manifestaciones culturales.
Este edificio escénico tuvo una estructura imponente de tres niveles, con 16 columnas por planta, y los espacios entre columnas funcionaban como un auténtico museo de estatuas.
Excavaciones de 2024 y 2025 ya habían sacado a la luz figuras relacionadas con La Odisea como Escila, la cueva de Polifemo y episodios del viaje de Odiseo, lo que sugiere que el teatro también servía para transmitir narrativas culturales vinculadas a Homero.

Laodicea fue fundada en el siglo III a. C. (durante el periodo helenístico) y más tarde prosperó bajo la conducción de Roma gracias a su situación estratégica en rutas comerciales y su especialización en textiles, algo que la convirtió en un centro importante de la provincia de Asia.
Fue una ciudad tan conocida que aparece mencionada incluso en la tradición bíblica (una de las iglesias del Apocalipsis). Por ello, ahora, se trata de un lugar con capas de memoria superpuestas; desde la helenística, pasando por la romana y hasta la cristiana.
El estilo de la pieza encontrada se ha relacionado con el primer periodo imperial romano, especialmente con el reinado de Augusto (27 a. C.-14 d. C.).
No es extraño, ya que en Asia Menor, la estética grecorromana convivió durante siglos, y Atenea, que es la diosa griega por excelencia, siguió presidiendo espacios cívicos y culturales bajo la administración romana.
Sin embargo, que este hallazgo haya ocurrido en Laodicea tiene un significado especial, porque allí Atenea no era solo la diosa de la guerra, sino también la patrona de los oficios y el tejido, la industria que hizo rica a dicha ciudad.
«Esta estructura, que albergaba las epopeyas de Homero, revela que en la antigüedad (Laodicea) era también un centro de expresión cultural, mientras que la obra, que refleja el estilo clásico del Período de Augusto, llama la atención por su alto valor artístico», sintetizó Ersoy.

