Tras el pedido de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que Argentina reconsidere su salida de la entidad en medio del brote de hantavirus que se registró en un crucero que partió de Ushuaia, el Gobierno de Javier Milei acusó al organismo de intentar hacer uso de la situación sanitaria para «condicionar una decisión soberana de la Argentina».
La contestación oficial llegó este jueves a la tarde a través de un comunicado del Ministerio de Salud. Aseguró que el país «no necesita pertecener» a la entidad para trabajar con otras naciones ya que puede sostener «la cooperación internacional sin resignar soberanía».
«La Argentina tiene capacidad sanitaria, técnica y decisión política para proteger la salud de la población. Por eso sostiene la cooperación internacional cuando corresponde, incluyendo el vínculo técnico con la Organización Panamericana de la Salud en el ámbito regional, sin resignar la potestad de definir sus propias decisiones sanitarias», afirmó el ministerio que encabeza Mario Lugones.
El Gobierno remarcó que, ante los casos de hantavirus reportados en el buque MV Hondius, mantiene activo el monitoreo epidemiológico preventivo, sostiene el intercambio de información con otros países y trabaja «junto a las jurisdicciones para reconstruir el recorrido de los primeros casos».
«Esta situación demuestra que la cooperación técnica no exige subordinación política. La OMS vuelve a anteponer la política a la evidencia e intenta usar un evento sanitario extraordinario para condicionar una decisión soberana de la Argentina», señalaron.
ARGENTINA SOSTIENE LA COOPERACIÓN SANITARIA INTERNACIONAL SIN RESIGNAR SOBERANÍA
La Argentina tiene capacidad sanitaria, técnica y decisión política para proteger la salud de la población. Por eso sostiene la cooperación internacional cuando corresponde, incluyendo el vínculo…
— Ministerio de Salud de la Nación (@MinSalud_Ar) May 7, 2026
El escrito oficial fue en respuesta a las declaraciones del director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien aludió a la posición de la administración de Milei cuando le consultaron por la situación del virus que transmiten los roedores.
«Creo que reconsiderarán sus decisiones porque pueden ver lo importante que es la universalidad para la seguridad sanitaria, ya que a los virus no les importa nuestra política, ni nuestras fronteras, ni todas las excusas que podamos tener», respondió durante una rueda de prensa.
Contraria a la presunción del biólogo africano, el Gobierno ratificó que su posicionamiento se mantendrá firme. «Nuestra posición no cambia», dice el texto, en el que enumeraron varios cuestionamientos hacia el organismo de Naciones Unidas.

«La salud de los argentinos se defiende con gestión, capacidad técnica y decisiones propias. Los organismos internacionales financiados por todos, que respaldaron medidas sanitarias ruinosas y nunca revisaron seriamente sus errores, deberían explicar sus fracasos antes de pretender imponerle condiciones a un país soberano», cierra el comunicado.
El crucero de lujo MV Hondius, con un brote de hantavirus a bordo que provocó tres muertos y otros cinco contagios, tuvo una parada en la capital fueguina. El caso, que alcanzó trascendencia mundial, genera preocupación porque la cepa detectada sería Andes Sur, la única variante con capacidad de transmisión entre personas.
La hipótesis principal es que la pareja neerlandesa que mostró los primeros síntomas se infectó en una actividad de avistaje de aves en Ushuaia cerca de un vertedero. El Gobierno ordenó el miércoles la toma de muestras y análisis de ratas en esa ciudad.

