Apenas Sabastian Sawe cruzó la meta del Maratón de Londres, el atleta keniano ya estaba posando para las fotos, sosteniendo con orgullo su zapatilla Adidas, con “1:59:30” y “WR” escritos con tinta negra sobre la suela.
Se había hecho historia: se había superado una barrera significativa, con el primer maratón legal por debajo de las dos horas. No solo rompió el récord mundial, lo demolió. Bajó en más de un minuto la marca de Kelvin Kiptum (2:00:35 en el Maratón de Chicago 2023). Yomif Kejelcha, que terminó segundo, también corrió por debajo de las dos horas y llegó apenas 11 segundos detrás. En la prueba femenina, Tigst Assefa rebajó en nueve segundos su propio récord mundial (2:15:41).
Los tres son atletas de Adidas y los tres compitieron con las Pro Evo 3. Fue un debut increíble para una zapatilla que Adidas define como la más liviana y mejor que fabricó hasta ahora: los datos de prueba muestran mejoras del 1,6% en economía de carrera respecto de la Pro Evo 2.
Stephan Scholten, vicepresidente de producto del área de running de Adidas, aseguró que el diseño nació de una “ambición irracional”. Los ingenieros de Adidas querían crear algo nunca antes visto en un maratón: una zapatilla súper liviana con un retorno de energía excepcional. “Magia real”, así la describió Scholten a The Athletic en una videollamada desde la sede de Adidas en Herzogenaurach, Alemania.
Vio la carrera por televisión desde su casa junto a sus hijos. “Estaba todo el tiempo al teléfono con nuestro gerente general y decíamos: ‘Lo vamos a lograr, va a pasar’. Todo el mundo se volvió loco”, contó.
“Lo que intentamos hacer es ayudar a que los atletas rindan al máximo y logren lo imposible. En el sentido más literal, esta es una de las pocas veces en las que realmente pudimos ayudar a hacerlo”.
La obsesión de Adidas por crear una zapatilla más liviana

Detrás de esto hubo tres años de trabajo. La línea Pro Evo fue lanzada a fines de 2023 y dominó las carreras de ruta. Las dos primeras versiones fueron utilizadas en siete victorias de majors en 2025. Ese diseño ya era uno de los más livianos (137 gramos), pero querían llevarlo a “dos dígitos”, explicó Scholten.
Adidas hizo modificaciones a partir de pruebas con atletas —incluidos Sawe y Assefa, tanto en sus campamentos de entrenamiento como en la sede central— para reducir aún más el peso. Se fabricaron más de una docena de prototipos.
“Siempre es un proceso muy iterativo”, agregó Scholten. “Tuvimos que cambiar la geometría de nuestra espuma y la configuración del elemento de rigidez”. Al modificar la “formulación” de la espuma, redujeron su peso en un 50% y aumentaron el retorno de energía en el antepié en un 11%.
“Siempre podíamos hacerla más blanda y más blanda, pero entonces el soporte y el retorno de energía se resienten”, explicó, al hablar de los compromisos del diseño y de la búsqueda del “equilibrio perfecto”.
El otro elemento clave fue pasar de las energy rods —que Adidas utilizaba como equivalente de placa en las dos primeras Pro Evo— a un borde de carbono alrededor del perímetro. Scholten explicó las discusiones internas: “Pensábamos: ¿cómo maximizamos la espuma debajo del pie?”.
El rediseño hizo que la nueva Pro Evo fuera un 30% más liviana que su predecesora. También reforzó el consenso entre los investigadores: que la placa de carbono fue un elemento de soporte, mientras que las mejoras en la espuma son el verdadero factor diferencial.
Angus Wardlaw fue ingeniero de zapatillas en Adidas durante la década de 2010 y formó parte del equipo que desarrolló Boost, pionero en la tecnología moderna de espuma para entresuelas.
“Este producto está diseñado desde la ingeniería, además del diseño estético”, dijo sobre la Pro Evo 3. “La entresuela es más blanda que cualquier otra y no tiene placa debajo de la carga (en la parte media del pie). Entonces creo que puede comprimirse mucho más y el retorno de energía es altísimo, devuelve más. Ese es el gran avance”.
Wardlaw la comparó funcionalmente con un resorte y luego señaló que Puma tuvo éxito en 2025 con una ingeniería similar. Su zapatilla Fast-R 3, lanzada en abril del año pasado, superó a los principales modelos de Nike y Adidas gracias a una espuma líder en el mercado y a un diseño inteligente modelado por computadora. Puma calculó dónde podía quitar fragmentos de espuma para ahorrar peso sin comprometer el rendimiento.
La ingeniería detrás del maratón sub 2 horas

La competencia, explicó Wardlaw, cambió porque World Athletics, el organismo rector del atletismo, limita a 40 mm el grosor de la suela de las zapatillas de ruta. Como casi todas las marcas ya empujan ese límite, el desafío ya no pasa por hacer zapatillas más altas. Ahora se trata de maximizar la compresión y construir el resorte más eficiente posible dentro de las reglas: una zapatilla que almacene más energía y devuelva una mayor parte al atleta.
Para completar el análisis, Wardlaw enumeró los componentes: “La razón por la que es la más rápida del mundo es que pesa menos de 100 gramos, tiene un retorno de energía altísimo, es súper blanda, así que tiene esta compresión vertical. Sigue teniendo la flexión de carbono y la suela de goma Continental, que es la mejor del mercado”.
La fabricación de Adidas también impresiona. La ingeniería de control numérico computarizado (CNC) utiliza una trayectoria de herramienta para cortar la espuma con precisión, asegurando que se obtengan las mejores propiedades del material sin tratarlo ni remodelarlo, un problema común que perjudica el rendimiento. “Esto está sin comprimir: es espuma en su forma natural y más pura”, explicó Wardlaw.
Scholten detalló cómo Adidas “ajustó con precisión” la rigidez del antepié, deteniendo deliberadamente el borde de carbono antes de los dedos y dejando solo espuma para aumentar la compresión cuando los atletas impulsan el siguiente paso. También pusieron el mismo foco en el talón, incluyendo una “pequeña plataforma de aterrizaje” para acompañar la fatiga.
“Hacia la segunda mitad del maratón, incluso nuestros atletas más rápidos ya no tienen una zancada perfecta”, agregó Scholten. “(El diseño) les permite apoyar un poco más el mediopié sin entrar demasiado rápido en esa sobrepronación que normalmente se ve en los últimos 5 o 10 kilómetros. Podemos mantener un ciclo de zancada muy eficiente”.
Sawe demostró ese punto en el kilómetro 30. Fue ahí cuando el keniano hizo el movimiento decisivo para despegarse de Jacob Kiplimo, considerado su principal rival, que finalmente terminó tercero. Sus últimos dos parciales completos de 5 kilómetros, corridos junto a Kejelcha, fueron los más rápidos de toda la carrera: ambos por debajo de los 14 minutos. Eso transformó una proyección de 2:01 en un 1:59.
“Hicieron un trabajo increíble”, le dijo Sawe a The Athletic sobre Adidas y las Pro Evo 3 en el hotel de atletas, al día siguiente de su récord mundial. “Ahora son las mejores zapatillas de todas: muy livianas, con muchísimo soporte y muy cómodas”.
Dijo haber sentido los beneficios de propulsión y contó que empezó a correr con prototipos el verano pasado. “Finalmente pude usarlas en una carrera”.
Kejelcha tuvo una evaluación similar. “Son muy finas, se sienten más rápidas, no sé, pero son distintas”, les dijo a los periodistas en la zona mixta post carrera, todavía sonriente.
Tres versiones de las Pro Evo 3 fueron aprobadas por World Athletics para carreras de ruta. Una es un modelo comercial y hay otros dos tipos en desarrollo. Las tres se ven iguales y Scholten aseguró que “no son significativamente” diferentes desde el punto de vista de la ingeniería. Según explicó, se trató más bien de una cuestión de tiempos, ya que Adidas inicialmente apuntaba al Maratón de Tokio de principios de marzo.
La principal crítica a las Pro Evo 3, como ocurre con todas las superzapatillas modernas, es su sustentabilidad, especialmente considerando que se venden a 500 dólares.
“Las sometimos a pruebas extremadamente rigurosas, pero están hechas solo para el día de carrera”, dijo Scholten. También reconoció, con “total transparencia”, que tienen un ciclo de vida corto: “un par de maratones”.
Adidas perdió la batalla en 2019, cuando Eliud Kipchoge corrió 1:59:35 con unas Nike Alphafly en el desafío INEOS, una prueba no homologada para récords. Pero ganó la guerra porque desarrolló la primera zapatilla capaz de romper la barrera de las dos horas en un maratón abierto, una hazaña lograda gracias a una tormenta perfecta: atletas de altísimo nivel, excelente ritmo de carrera y trabajo en grupo, buenas condiciones climáticas y, de manera decisiva, las Pro Evo 3.
“Es un gran momento para nosotros como compañía, pero todavía más grande para el deporte en sí”, concluyó Scholten. “Por eso vamos a trabajar todos los días”.
Traducción: Sebastián Lozano

